- ámbito
- Edición Impresa
Cheque: Senado testea la promesa de Cristina
Después de la visita de Amado Boudou, la oposición comenzó a diagramar la sesión del 7 de abril para coparticipar los fondos del impuesto al cheque.
Radicales, peronistas disidentes, cívicos y socialistas enfrentarán el desafío de conseguir el quórum de 37 senadores sentados en sus bancas para forzar a Cristina de Kirchner a cumplir con su anuncio del martes pasado en la quinta de Olivos ante 17 gobernadores afines. Si la oposición consigue aprobar el proyecto de coparticipación tanto en el Senado como en Diputados, el Poder Ejecutivo quedará encerrado en un dilema: derogar directamente el impuesto y privarse de 23.000 millones de ingresos o vetar la ley que coparticipa esos fondos incumpliendo lo anunciado ante los mandatarios provinciales.
Objetivo
La nueva estrategia opositora apunta a exponer la narrativa presidencial frente a gobernadores asfixiados financieramente que podrían verse privados de 10.000 millones extra en caso de que el Poder Ejecutivo vete la coparticipación del impuesto al cheque o incluso si ese gravamen directamente se deroga. Los bloques anti-K del Senado cuentan con el apoyo de filooficialistas distanciados de la Casa Rosada, como el chubutense Marcelo Guinle, la santafesina Roxana Latorre, el jujeño Guillermo Jeneffes y los pampeanos Juan Carlos Verna y María Higonet, determinantes para alcanzar el quórum y habilitar el inicio de la sesión.
El escenario de virtual empate técnico entre la bancada kirchnerista de Miguel Pichetto y la sumatoria de la oposición tiene paralizado al Senado, que desde el inicio de las sesiones ordinarias del 1 de marzo aún no pudo celebrar ningún debate. La embestida opositora por la coparticipación de la ley del cheque se acentuó ayer después de la visita del ministro de Economía, Amado Boudou, quien afirmó que «bajo ningún concepto» el Gobierno ingresará en el terreno del ajuste económico y remarcó que la eventual derogación de ese impuesto recién tendría vigencia a partir del año que viene.
La promesa cristinista sobre una eventual derogación apuntó a desactivar el apoyo de senadores peronistas y aliados a la sesión diagramada por la oposición para el 7 de abril.
Temor
Ahora esos legisladores temen terminar votando contra los designios del matrimonio presidencial una ley de coparticipación de un impuesto que será derogado y sufrir así un recorte de los fondos que la Casa Rosada envía a las provincias a través de Adelantos del Tesoro Nacional (ATN) o Programas de Asistencia Financiera (PAF).
Ese temor fue reflejado ayer por uno de los tradicionales aliados del kirchnerismo en la Cámara alta, el senador por el Movimiento Popular Neuquino Horacio Lores, quien aseguró que el anuncio de la posibilidad de derogar la ley del impuesto al cheque «cambia todo el panorama» previo respecto de la propuesta opositora de coparticipar ese gravamen.
En la Cámara de Diputados, la oposición cuenta aún con más legisladores que en el Senado. Ayer, desde el Peronismo Federal, el entrerriano Gustavo Zavallo reafirmó que «seguiremos impulsando que los fondos del impuesto al cheque lleguen a las provincias» y aclaró que «si se plantea la derogación, se debe discutir en el Congreso, no en un asado en Olivos». Además el legislador bustista recordó que hace menos de seis meses todos los diputados oficialistas votaron la prórroga hasta diciembre de 2011.

