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China festeja el último traspié de Obama
«Las revelaciones dan la oportunidad al mundo de ver la verdadera cara de la guerra liderada por Estados Unidos en Irak, que hasta ahora había sido ocultada», afirmó un columnista del diario China Daily. «Las dimensiones de los crímenes deberían enojar a cualquier persona de bien. Además, cuestiona la imagen difundida por el propio Estados Unidos como campeón mundial de los derechos humanos», en una referencia a las críticas del Gobierno de Barack Obama a la situación que se vive en China. Asimismo, reprocharon además que Estados Unidos no haya «aclarado o intentado reparar sus propias violaciones de los derechos humanos, que documenta WikiLeaks». «Los documentos ponen de manifiesto que EE.UU. tiene un doble rasero», insistió la columna, que expresó el punto de vista oficial.
Asimismo, el diario del Partido Comunista, Renmin Ribao (Diario del Pueblo), también abordó la problemática. Allí se afirma que la difusión ahora de los documentos llega en un «momento delicado» y tan sólo «aviva el fuego» si se tiene en cuenta la situación actual de Irak. Además, se indica que, de cara a las elecciones legislativas de noviembre en EE.UU., seguramente «repercutirá negativamente de alguna forma» en el Gobierno de Obama. El viernes, el sitio en internet de WikiLeaks dio a conocer casi 400.000 archivos norteamericanos clasificados sobre el conflicto en Irak, en la mayor filtración de su clase en la historia del Pentágono. La organización indicó que en los textos se registran las muertes de casi 15.000 civiles que no habían sido informadas por las autoridades.
En ese sentido, el Ejército estadounidense afirmó ayer que nunca dejó de informar el número de civiles muertos ni ignoró las torturas de prisioneros por parte de soldados iraquíes.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, George Casey, quien se desempeñó como comandante de las fuerzas estadounidenses en Irak entre 2004 y 2007, dijo que de hecho sus soldados acudieron a las morgues a contar los cuerpos. «No recuerdo que hayamos desestimado muertes de civiles», afirmó Casey a periodistas. Obama, que se opuso a la invasión de 2003 lanzada sobre Irak por su predecesor, George W. Bush, puso fin a la misión de combate norteamericana en agosto y estableció el retiro de los últimos 48.000 soldados del contingente para fines del próximo año.
Por su parte, el portavoz del Pentágono, el coronel Dave Lapan, afirmó que el Ejército nunca afirmó tener el número exacto de civiles muertos en Irak y destacó que los cálculos de organizaciones privadas también variaban. «En el transcurso de los años, ha sido imposible para varias organizaciones, para aquellas que lo intentaron, llegar a un acuerdo sobre una cifra específica», aseveró Lapan.


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