Citan a embajador en Perú por caso de ventas a Venezuela

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El embajador de la Argentina en Perú, Darío Alessandro, deberá presentarse como testigo el próximo 10 de mayo ante la Justicia, por la causa en la que se investiga el supuesto pedido de coimas por parte de funcionarios argentinos a empresarios venezolanos por participar del fideicomiso de u$s 90 millones creado entre ambos países en 2004.

La declaración del frepasista, quien era la mano derecha de Carlos Chacho Álvarez, está vinculada a la declaración del ex embajador argentino en Caracas Eduardo Sadous, quien aseguró ante la Justicia que varios empresarios argentinos se le habían acercado para denunciar supuestos pedidos de retornos de entre un 15% y un 20% por parte de funcionarios del Ministerio de Planificación para hacer negocios con Venezuela.

Durante su testimonio, Sadous señaló que había denunciado estos hechos, así como la desaparición de los u$s 90 millones del fideicomiso -que luego reaparecieron-, en un cable diplomático. Alessandro, entonces subsecretario de Política Andina de la Cancillería, habría recibido la notificación y recomendado a Sadous no avanzar en las acusaciones, según detalló el ex embajador. El actual representante de la Argentina en Perú no quiso hacer declaraciones a este diario, que intentó hablar con él infructuosamente. Antes de la citación de Alessandro, el juez Julián Ercolini y el fiscal Gerardo Pollicita tomarán declaración testimonial al ex agregado comercial en Caracas, Alberto Álvarez Tufillo, y al empresario ganadero Eduardo Cabana.

En el primer caso, los investigadores buscarán ampliar el próximo 16 de mayo el testimonio de Álvarez Tufillo, quien ya había declarado ante el juez a fines del año pasado en la línea de los revelados por Sadous.

Dos días después, el 18 de mayo, será el turno de Cabana, quien según el ex embajador habría sido uno de los empresarios que se le acercó para denunciar el supuesto pedido de coimas y apuntó contra el ex secretario de Agricultura Javier de Urquiza. En su declaración, Sadous precisó que «Eduardo Cabana tenía un grupo para vender mil vaquillonas a Venezuela en agosto de 2004, cuando lo llamó y le comentó que De Urquiza había formado un grupo alternativo para ese fin, desplazándolo por aquél, por lo que el dicente le pidió si podía elevar una nota de protesta, pero no quiso hacerlo». De Urquiza negó en un programa de TV en la noche del miércoles esa imputación.

En este punto, el ex embajador agregó que el beneficiario del desplazamiento de Cabana habría sido un hombre muy cercano a De Urquiza y que habrían amenazado al empresario para que no hiciera la denuncia. Esta semana, Cabana negó todos estos dichos en declaraciones radiales, pero habrá que esperar para ver qué es lo que declara ante la Justicia.

Los viajes de Uberti

La batería de medidas ordenada esta semana por los investigadores del caso está empezando a arrojar sus primeros resultados. No sólo respondió el Ministerio de Planificación un pedido de informe sobre el convenio firmado entre la Argentina y Venezuela que la Justicia había solicitado hace meses, sino que el Registro Nacional de Migraciones detalló en estos días los viajes que el ex titular del Órgano de Control de Concesiones Viales (OCCOVI) Claudio Uberti realizó a Caracas desde 2003.

Los investigadores del caso todavía no tienen un número total de viajes y aún analizan la información, que a simple vista ya muestra que Uberti viajaba hasta cuatro veces en un mes a Venezuela, ya sea en vuelos oficiales o «vuelos especiales». A partir de este primer informe seguramente se va a indagar sobre quiénes acompañaron a Uberti en estos vuelos y cómo eran financiados los viajes que no eran oficiales, entre otros aspectos.

El ex titular del OCCOVI es señalado como el supuesto responsable de una «diplomacia paralela» establecida entre la Argentina y el Gobierno de Hugo Chávez, a pesar de que su área no tenía nada que ver con esta relación bilateral. Sadous relató en su testimonio que, cuando denunció la falta de dinero del fideicomiso, Uberti había llamado a Álvarez Tufillo para decirle: «Que el embajador se deje de joder, que eso lo manejamos nosotros». Estas acusaciones fueron rechazadas de manera tajante por la cartera a cargo de Julio De Vido.

A esta causa se sumará también en los próximos días la investigación que impulsó el ex defensor del pueblo Eduardo Mondino.

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