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Clama por rendición un sector de Sendero
Víctor Quispe Palomino, alias «José», encabeza el sector «pragmático» de Sendero Luminoso: se alió al narcotráfico. En tanto, el de José Flores Hala, «Artemio», que opera en Huallaga, pide la rendición.
«Pienso que debe de haber organismos mediadores como la Cruz Roja Internacional, la Iglesia. Pero todo requiere que haya la voluntad política del Estado y del Gobierno», declaró Flores, según fuentes locales.
Luego de detallar las diferentes negociaciones entabladas con los Gobiernos de Álvaro Toledo (2001-2006) y Alan García (2006-2011), el líder de la agrupación mahoísta comentó que había intentado entrar en contacto con el presidente Ollanta Humala. «Por dos fuentes que yo tengo, fidedignas, la respuesta ha sido negativa. Me piden igual: rendición incondicional, que deponga las armas, que me ponga a derecho, que van a garantizar mi vida, de mis hombres, de mi familia y que incluso que la recompensa (por su captura) me la darían a mí para sacarme al extranjero», contó Flores Hala. Sin embargo, indicó que «por principios, eso no puedo aceptar. No puedo aceptar».
La columna de Flores Hala cuenta con menor capacidad de fuego que la de Víctor Quispe Palomino, que tiene en jaque a las autoridades por su alianza con el narcotráfico.
Las dos columnas son enemigas entre sí, y, de hecho, la de Quispe Palomino renunció a la ideología del fundador de Sendero Luminoso, el encarcelado Abimael Guzmán, y tiene un discurso menos político, lo que según las autoridades se explica en que ya es prácticamente una banda de narcotraficantes.
Las acciones de la organización y del también proscrito Movimiento Revolucionario Túpac Amaru (MRTA), así como la guerra sucia antisubversiva, dejaron unos 70 mil muertos en el país.
Agencias ANSA y AFP


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