15 de septiembre 2009 - 00:00

Clásico sindical: activistas e incidentes

La intervención de la Obra Social Bancaria Argentina disparó ayer gritos y agresiones por parte de activistas bancarios hacia la vicedirectora del centro de salud y mano derecha de Juan José Zanola, Susana Fiona, quien tuvo que salir del edificio con custodia policial.
La intervención de la Obra Social Bancaria Argentina disparó ayer gritos y agresiones por parte de activistas bancarios hacia la vicedirectora del centro de salud y mano derecha de Juan José Zanola, Susana Fiona, quien tuvo que salir del edificio con custodia policial.
La decisión del Gobierno de intervenir la Obra Social Bancaria Argentina (OSBA) disparó ayer una serie de disturbios en el Policlínico Bancario, que incluyeron agresiones a la saliente vicedirectora de la entidad, Susana Fiona, mano derecha del titular de La Bancaria, Juan José Zanola y su mujer, Paula Aballay (gerenta de Atención a Beneficiarios del centro de salud). Ambos estarían implicados en la causa que investiga el juez federal Norberto Oyarbide por supuesta adulteración y venta ilegal de medicamentos y serán llamados a declarar como imputados, según aseguró ayer el magistrado (ver nota aparte).

Los incidentes comenzaron apenas minutos después de que Aníbal Fernández anunciara la intervención de la OSBA, en respuesta al pedido del juez presentado el sábado pasado. Casi con puntualidad suiza, numerosos afiliados del centro de salud comenzaron a gritar «andate asesina, renunciá» y a agredir a Fiona, mientras empezaban a haber tironeos confusos. Más tarde, empleados de la entidad denunciaron la presencia de un grupo de barras bravas de Huracán, quienes habrían irrumpido en una asamblea del personal y tuvieron que ser retirados por la Policía. La presencia de los barras bravas del club del que fue presidente Zanola sólo volvió los disturbios todavía más difusos.

Fiona, por su parte, tuvo que retirarse del lugar con custodia policial, luego de que sus colaboradores intentaran en vano defenderla al grito de «no le peguen». La funcionaria misma ensayó una vaga defensa al enfrentar a los afiliados y asegurar que estaba de acuerdo con la decisión de intervenir la obra social, ya que ahora se conocerá «la verdad».

La saliente vicedirectora del Policlínico es considerada la mano derecha del secretario general de La Bancaria y su mujer, supuestamente a cargo en el Policlínico del control y suministro de los medicamentos, ahora investigados.

La funcionaria, que incluso recibió agresiones físicas en medio de los incidentes, dejó llorando y escoltada el establecimiento ubicado en la avenida Gaona al 2100, en el barrio porteño de Caballito.

La sede fue allanada por Oyarbide la semana pasada, donde se encontraron remedios oncológicos vencidos y otros sin fecha de vencimiento, así como se detectó una oficina de la droguería San Javier que funcionaba adentro del centro de salud. El propietario de esta empresa farmacéutica fue arrestado hace dos semanas por el juez y es el principal implicado en la causa. Numerosos afiliados se presentaron ante el juzgado de Oyarbide para declarar por el suministro y/o cobro de remedios vencidos, que además debían ser distribuidos de manera gratuita por las obras sociales, según los programas del Ministerio de Salud.

El magistrado solicitó a Cristina de Kirchner el sábado pasado que interviniera el Policlínico Bancario, luego del allanamiento y de asegurar que «el cerco se cierra cada vez más sobre Zanola», sindicalista de buena relación, tanto con el Ejecutivo como con el titular de la CGT, Hugo Moyano. «El banquero», señalado como uno de los principales responsables del caso, enfrenta así, en su peor hora, las elecciones del sindicato, el próximo 23 de setiembre.

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