Luego del anuncio de que la inflación 2017 fue del 24,8%, por encima del 17% estimado por el BCRA y del margen de entre el 18% y 24% firmado por la mayor parte de los gremios, muchos sindicatos están ahora en condiciones de pedir la apertura de las negociaciones para obtener mejoras salariales según la "cláusula gatillo". Una de las características de la discusión paritaria 2017 fue la inclusión de pagos en tramos, sumas fijas y cláusulas gatillo que -superada la meta inflacionaria- obligará a los medios a sentar a las patronales a renegociar mejoras para sus trabajadores de cara a lo que resta del año. La punta de lanza ya fue el Sindicato de Empleados de Comercio que conduce Armando Cavalieri, que el pasado martes anunció la reapertura de las negociaciones para acordar otro 5% de incremento salarial, lo que lo que totalizaría una paritaria de 25% en 2017. En este gremio el acuerdo inicial era del 20%, en dos cuotas de 10% a pagar en abril y junio. Sin embargo, Cavalieri incorporó al acta un artículo que exhortaba a los empresarios y sindicalistas a reabrir la discusión entre octubre y enero si la inflación se disparaba.
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Una de las paritarias que debería abrirse inmediatamente es la de los bancarios de Sergio Palazzo, posee una cláusula gatillo verdaderamente automático y retroactivo a enero. En 2017, los bancarios firmaron una paritaria anual del 19,5% más otro 4 por actualización de inflación del año anterior.
La negociación de los estatales bonaerenses (UPCN- 20%) reunió un parámetro diferente: las partes acordaron oportunamente una actualización salarial trimestral de la cláusula gatillo y otros gremios convinieron tramos para octubre último y el pago en cuotas.
Petroleros (20%), los obreros de la construcción de la UOCRA, que lidera Gerardo Martínez (21%) y los docentes bonaerenses (21,5%) también pretenden apretar el "gatillo".
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