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Clima y bajos rindes acechan a granos
La sequía provocada por el fenómeno climático «La Niña» se convirtió en una amenaza para el potencial productivo de la región.
1. Las expectativas productivas de nuestra región. El clima se mantiene en general errático y las lluvias no resultan uniformes ni siempre puntuales. La amenaza que la corriente de La Niña se desarrolle con mayor fuerza a partir de ahora plantea dudas en torno al potencial productivo de esta región, sosteniendo consecuentemente las cotizaciones.
2. Los rendimientos de maíz y de soja en Estados Unidos. Esta campaña sorprendió a muchos observadores, que confirmaron tardíamente pérdidas de rendimientos no previstas pocos meses atrás. La merma productiva de esta campaña en relación con lo que se esperaba erosiona el balance final de oferta y demanda, afectando el resultado de las existencias finales que se proyectan para ambos cultivos. Es probable, en consecuencia, que el informe final acerca de la producción norteamericana, que se revelará en el mes de enero, reduzca aún más las expectativas actuales.
3. En maíz, las disponibilidades mundiales resultan escasas, y esto deja poco espacio como para enfrentar fallas productivas en el próximo ciclo. Estados Unidos en primer término y la Argentina en segundo lugar son los únicos orígenes en condiciones de abastecer al mercado mundial.
4. La batalla entre las diferentes cotizaciones de los cultivos generará como resultado qué grano se implantará más en la próxima campaña del hemisferio norte. Esta actividad entre qué grano se encuentra barato o caro en relación con otro determinará volatilidad, dentro de un contexto de firmeza en general.
5. La actitud que asumirá China, de confirmarse que su cosecha de maíz no resultó tan buena como oficialmente se anuncia. De ratificarse una mala campaña maicera, las importaciones de este cultivo crecerán sostenidamente con consecuencias constructivas para los precios.
Entre los factores negativos para la marcha de las cotizaciones podemos consignar los siguientes elementos:
1. En general, y particularmente para el maíz, la demanda no se muestra activa en estos niveles de precios. Varios usuarios finales se han decidido por alternativas forrajeras más económicas. El mercado también resulta vulnerable a cualquier iniciativa tendiente a limitar la suba de los alimentos en general, con el objetivo de mantener bajos niveles de inflación.
En este sentido, también hay que subrayar a China y su manejo de la política financiera, que frena las subas de las materias primas a partir de incrementos en su tasa de interés.
2. La popularidad que recientemente ha adquirido la suba internacional de los alimentos convierte en vulnerable a estos commodities ante la posibilidad de la aplicación de políticas que desestimulen la compra de materias primas por parte del público inversor.
3. En Estados Unidos, el uso de etanol contempla una mezcla del 15% para algunos modelos de automóviles, pero la estructura del acuerdo logrado podría limitar el uso de mayor contenido del biocombustible en ese país. Además, y a partir del fuerte recorte de gasto público iniciado por la administración de Estados Unidos, se estudia en el congreso de ese país una reducción en el subsidio ofrecido a la industria de nueve centavos por galón para el próximo año.
4. La baja que estacionalmente se genera hacia fin de cada año en las ventas semanales de exportación por parte de Estados Unidos, agravado en esta temporada cuando se comparan con los significativos volúmenes de mercadería embarcados un año atrás.
Rusia planea incrementar sus siembras de primavera en la próxima temporada, proyectando cubrir en 2011 unos 49,8 millones de hectáreas, lo que representaría un incremento de 2,7 millones de hectáreas, en relación con lo implantado el año anterior. Por su parte, los granos de invierno recientemente sembrados en esa nación cubrieron 15,465 millones de hectáreas, 2,7 millones menos que el año anterior, por la extrema sequía que enfrentó este país en la etapa de siembra. Las necesidades forrajeras subsisten, pese a la suspensión de las exportaciones que oportunamente se realizaron y algunos reportes ya consignan que este país podrá estar en el mercado para materializar importaciones por alrededor de cinco millones de toneladas de granos antes que finalice este ciclo comercial.
En general, y más allá de esta apreciación puntual, es probable que el área de cultivo de trigo y granos forrajeros experimente un marcado incremento en el hemisferio norte en el curso del próximo ciclo agrícola, a la luz de las buenas cotizaciones que el mercado ha logrado, como consecuencia de la crisis productiva en la región del Mar Negro en la última campaña.
Inf. de Panagrícola SA


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