22 de noviembre 2013 - 00:12

Códigos fuerzan megasesión de 48 a 72 horas en Diputados

• Extraordinarias o prórroga de ordinarias.
• También buscarán aprobar límites a la responsabilidad del estado.

Códigos fuerzan megasesión de 48 a 72 horas en Diputados
La última semana de diciembre será una pesadilla para toda la industria legislativa a nivel nacional, ya sea a través de la prórroga de sesiones ordinarias, como aspira Julián Domínguez, o través de la convocatoria a sesiones extraordinarias (ver nota en pág. 3). La Cámara de Diputados deberá sesionar entre 48 y 72 horas continuadas entre el 3 y el 6 del último mes del año para asegurarse que la reforma y unificación de los Códigos Civil y Comercial sea finalmente convertida en ley por los 257 legisladores nacionales que participaron de los debates desde el 23 de febrero de 2011.

De lo contrario, el Congreso se expondría a que los 127 diputados electos en los comicios del 27 de octubre, incluidos Javier Mac Allister, Miguel del Sel, Sergio Massa, Martín Insaurralde, Hermes Binner y Julio Cobos -quienes no participaron de las audiencias en el interior del país, ni realizaron aporte alguno a estos plexos normativos- terminen levantando la mano o rechazando en el recinto una de las reformas legislativas más trascendentes de la historia argentina sin ni siquiera haber ejercido como parlamentarios durante esos más de dos años de análisis de los Códigos.

El próximo miércoles 27, el Senado comenzará a sesionar a partir de las 14 para sancionar la reforma y unificación de los Códigos. La votación está prevista para la madrugada del jueves 28, cerca de la salida del sol, estimada para las 5.38 de ese día.

Luego, el proyecto pasará a Diputados, donde a partir de diciembre se iniciará una frenética e infernal semana de actividad legislativa. Tanto que anoche contemplaban la posibilidad de comenzar a sesionar el lunes 3 de diciembre, pasar a cuarto intermedio para celebrar el martes 4 la jura de los diputados electos, continuar el miércoles 5 con los Códigos y aprobar el jueves 6 el proyecto que limita la responsabilidad del Estado.

El objetivo de Domínguez es respetar a los diputados nacionales, tanto oficialistas como opositores, que participaron durante estos dos últimos años de los debates y análisis de la reforma a los Códigos Civil y Comercial. Y evitar así que los nuevos diputados electos, quienes jurarán el 4 de diciembre, pero asumirán sus bancas a partir del 10 de diciembre, terminen votando un proyecto de tanta envergadura jurídica que ni siquiera analizaron. Una desprolijidad que salpicaría a estos plexos normativos y los viciaría de origen.

Este año ya registra un antecedente de una megasesión de 48 horas que terminó en un escandalete legislativo. Fue el debate de la reforma judicial enviada por el Poder Ejecutivo al Congreso para establecer el voto directo de los integrantes del Consejo de la Magistratura, el órgano encargado de seleccionar, sancionar y remover a jueces federales. La sesión había comenzado el 24 de abril y terminó el 25 a las 6.30 de la madrugada con el grito de la aliada del Frente para la Victoria, la popular neuquina Alicia Comelli: "¡No me marcó el voto!". El oficialismo ya había superado la votación en general y para aprobar en particular el polémico artículo 2 sólo había conseguido 128 votos, uno menos de los 129 votos afirmativos que exigía le ley. Hasta que Comelli empezó a gritar, rectificó su voto y generó la indignación y salida en malón de todos los bloques opositores del recinto.

Para la sesión que se realizará la última semana de diciembre, el Frente para la Victoria apuesta a volver a reunir quórum y mayoría de 129 votos con sus aliados. Incluso opositores sui géneris como el Frente Renovador de Sergio Massa, quien ayer estuvo de gira por España junto al intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, anticiparon su apoyo en general a la reforma de los Códigos. El ascenso de Jorge Capitanich descoloca a Massa. No sólo se quedó sin blanco de críticas en el oficialismo, sino que padece la ausencia de su archinémesis para posicionarse de cara a la pelea presidencial 2015. Tampoco quedó clara su postura. Anticipó un voto afirmativo en general y al mismo tiempo envió a Graciela Camaño a preparar un dictamen propio sobre la codificación.

Ayer, el nuevo jefe de Gabinete de ministros recibió en Casa Rosada al presidente de la Cámara baja, Domínguez; a la jefa del bloque de diputados, Juliana Di Tullio, y a su par del Senado, Miguel Pichetto. No participó Amado Boudou, titular de la Cámara alta. Las principales espadas oficialistas del Congreso se llevaron la sensación de que el Poder Ejecutivo convocará a sesiones extraordinarias una vez que, el próximo 30 del corriente mes, finalice el período ordinario de sesiones. La diferencia es formal y radica en que la convocatoria a extraordinarias es con agenda cerrada y definida por la presidente Cristina de Kirchner. Mientras que en la prórroga de ordinarias, los diputados pueden consensuar agenda y proyectos a debatir.

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