25 de agosto 2015 - 00:00

Coherencia y previsibilidad

Uno de los principales atributos que el votante evalúa en las campañas electorales es la credibilidad del candidato. Ningún candidato puede ser creíble en tanto no pueda sostener ante la ciudadanía la correspondencia entre las palabras y los hechos, el discurso y las acciones.

Al momento de elegir un presidente, el elector va en busca de una promesa que efectivamente pueda realizarse, que no arroje por la borda los logros alcanzados y le brinde la posibilidad cierta de cumplimentar su expectativa de futuro.

En épocas de campaña electoral el votante agudiza sus sentidos y distingue entre aquellas propuestas discursivas que a modo de cartilla de venta responden a un marketing político y que en el corto plazo lo defraudaran y las que efectivamente están marcadas por una trayectoria de coherencia y previsibilidad.

El Gobierno nacional y la provincia mantienen desde hace años una articulación de políticas públicas con los municipios para llevar programas de inclusión social. Nuestras acciones de Gobierno son la mejor carta de presentación y se caracterizaron por la promoción y el retorno al mercado laboral de miles de argentinos y el fomento del empleo acompañado por políticas de formación profesional. En nuestro Gobierno la educación pública fue una prioridad fundamental. Establecimos la obligatoriedad escolar a partir de los 4 años, incorporándose 100.000 niños y niñas más al sistema educativo. Convencidos de que la educación es un igualador de oportunidades, se implementaron leyes educativas y programas como "Conectar Igualdad", llegando a distribuir más de 4.979.000 netbooks. Y se crearon ocho universidades nacionales en el conurbano.

Consideramos la salud como pilar de una sociedad inclusiva. Ampliamos el Calendario Nacional de Vacunación y continuamos con el Plan Remediar (acceso a medicamentos esenciales de forma gratuita). Durante este período descendió la tasa de mortalidad infantil en el país, siendo caso testigo la provincia de Buenos Aires, que registró la tasa más baja de su historia. Se implementaron políticas sanitarias de prevención y promoción que se complementaron con la construcción de Unidades de Pronta Atención (UPA), hospitales de complejidad intermedia en el territorio bonaerense. Además, con la reglamentación de la Ley Nacional de Fertilización Asistida, se garantizó la cobertura a los tratamientos por infertilidad en todo el país. El acceso a una vivienda digna contribuyó a la eliminación de las desigualdades. Desde el Gobierno nacional se implementó el plan PRO.CRE.AR. con el fin de facilitar la resolución del déficit habitacional, financiándose desde el Estado la posibilidad de que las familias tengan su propio hogar. Emprendimos, además, un proceso de democratización de la Comunicación y la Información. El hito fundamental fue el debate y la sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.

En términos de seguridad, la provincia de Buenos Aires realizó la mayor renovación cuantitativa y cualitativa de la Policía en la historia con la creación de las Policías Locales, acompañada de logística y equipamiento.

Comprometidos con los principios republicanos, descentralizamos la Justicia, con más jueces, fiscalías especializadas en narcotráfico, piratería del asfalto y violencia de género y familiar. Además, implementamos en la provincia de Buenos Aires el juicio por jurado, fortaleciendo el sistema de transparencia judicial. Lo que hayamos hecho bien podremos hacerlo mejor, y avanzaremos así con las asignaturas pendientes para alcanzar la justicia social. Porque estamos convencidos de que la Argentina ya está preparada para el gran capítulo del desarrollo nacional impulsado por nuestro candidato, Daniel Scioli.

Gustavo J. Nahmías


Subsecretario DD.HH. provincia de Buenos Aires

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