30 de junio 2010 - 00:00

Coimas en Defensa: allanaron empresa sospechada del pago

Ariel Lijo
Ariel Lijo
La sede local de la empresa naviera alemana Ferrostaal fue allanada ayer por orden del juez federal Ariel Lijo. El magistrado investiga el presunto pago de coimas a funcionarios del Ministerio de Defensa por parte de la multinacional germana, en el marco de la licitación para la provisión de lanchas navieras.

El operativo fue realizado ayer por personal de la Gendarmería Nacional, que secuestró en el local ubicado en Lima al 300, en la Ciudad de Buenos Aires, varia cajas con documentación y computadoras. El allanamiento comenzó a la mañana y se prolongó hasta la tarde, y dio resultados «positivos», ya que los oficiales pudieron encontrar contratos e incluso la computadora del ex vicepresidente de la filial local, supuestamente vinculado al caso. También se allanó un estudio jurídico presuntamente ligado a la pesquisa.

El juez pidió además al Ministerio de Defensa que remitiera todos los antecedentes del contrato de licitación que Ferrostaal ganó para proveer la tecnología para la construcción de los Patrulleros Oceánicos Multipropósitos (POM) entre 2004 y 2006, y en los próximos días ordenará nuevas medidas. La causa se inició con una denuncia de la cartera a cargo de Nilda Garré, que acusó a dos contraalmirantes, un vicealmirante, dos abogados y tres empresarios por el supuesto pago de sobornos.

El fiscal que instruye en el caso, Eduardo Taiano, hizo lugar a esta presentación e imputó a los acusados: el contraalmirante retirado Alejandro Francisco Uberti, el vicealmirante retirado Gustavo Lepron, el contraalmirante Juan Carlos Palma, el abogado y agente civil de la Armada Osvaldo Luis Parrinella. Por parte de la empresa alemana Defensa denunció a Matthias Mitscherlich (su ex presidente), el abogado Helmut Cristian Graf (el asesor externo que habría gestionado el contrato), Gustavo Frers (ex presidente de la sede local), y Peter Fischer-Hollweg.

El caso sobre las supuestas irregularidades se conoció a través de la publicación alemana Der Spiegel, que dio detalles sobre una pesquisa de la Fiscalía de Munich sobre la casa matriz. La Justicia alemana investiga a Ferrostaal por supuestas irregularidades en varios contratos con países extranjeros, entre ellos, la Argentina. Si bien en un principio Garré negó los hechos, la cartera inició inmediatamente un sumario interno que derivó en la denuncia penal.

El caso de la Argentina cobró resonancia además porque trascendió la declaración de un testigo «arrepentido» ante la Fiscalía de Munich, El ex empleado de la empresa naviera habría revelado que la firma habría pagado el 6,5% de coima por un proyecto de 250 millones de euros para diseñar y fabricar las lanchas patrulleras y apuntó contra los funcionarios denunciados ante la Justicia local por el Ministerio de Defensa.

Pero ni el monto ni los protagonistas de la pesquisa están todavía claros, sobre todo porque los jueces argentinos no tuvieron acceso al expediente germano. Éste fue el pedido del titular de la Oficina Anticorrupción, Julio Vitobello, cuando inició una demanda sobre el mismo tema, que recayó en el juzgado de Daniel Rafecas. Lo más probable es que este caso se acumule en la causa que lleva Lijo, ducho en pedidos a la Justicia alemana porque está a cargo del caso Siemens. De todas maneras, lo más probable es que el pedido de Vitobello lleve bastante tiempo.

A pesar de los intentos de Defensa de atenuar la magnitud de la denuncia, el caso crece en dimensiones desde que se conoció la acusación. Días atrás, la propia ministra admitió que «entendemos que las irregularidades son serias» y destacó que la cartera había denunciado tres convenios firmados con Ferrostaal y sus subsidiarias (incluido uno por la compra de un propulsor para la Fragata Libertad y otro para reemplazar las baterías del submarino San Juan).

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