Vestidos con remeras blancas en símbolo de la paz, los manifestantes recorrieron las calles con pancartas que respaldaban las negociaciones que el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) iniciaron en noviembre pasado en Cuba, con el fin de buscar salidas negociadas al conflicto interno que sufre este país desde hace más de medio siglo. Los únicos ausentes a la manifestación, convocada inicialmente por el movimiento izquierdista Marcha Patriótica, fueron sectores ultraconservadores liderados por el expresidente Álvaro Uribe (2002-2010) y opositores al Gobierno, que consideraron la movilización como un acto electoral de Santos. Recientemente, la cúpula de la narcoguerrilla acusó a Uribe y a su predecesor Andrés Pastrana de "venenosos alacranes" por intentar frenar las negociaciones.
Santos fue quien inauguró la marcha en el Monumento de los Héroes Caídos y caminó a lo largo de un tramo de la Avenida El Dorado, acompañado de su esposa, María Clemencia Rodríguez; del ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, y de otros miembros de su gabinete ministerial. El presidente Santos afirmó durante el recorrido que Colombia tiene "la oportunidad de cambiar" su historia.
Entre los que participaron había miles de indígenas, afrocolombianos y campesinos llegados de regiones tan remotas y convulsas como Arauca, Cauca o Chocó, y la mayoría de ellos lucían remeras del movimiento político Marcha Patriótica. La marcha de ayer se acercó a la mayor convocatoria que hasta la fecha había congregado a los colombianos alrededor de una misma causa.
| Agencias EFE, AFP y Reuters |


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