1 de septiembre 2009 - 00:00

Colombia: Gobierno pide aclaraciones

El Gobierno llevará al Pentágono sus inquietudes sobre el despliegue de soldados norteamericanos en 7 bases de Colombia. La primera visita oficial de la ministra Nilda Garré al secretario de Defensa estadounidense Robert Gates -el mismo de la gestión George Bush- se producirá en medio del alboroto que originó en la región el bolivariano Hugo Chávez con las acusaciones de intervencionismo militar lanzadas contra los Estados Unidos por el convenio de ayuda para combatir el terrorismo y el narcotráfico que negocia con Colombia.

La agenda que elaboraron en conjunto el delegado de Gates en el país, coronel de la Fuerza Aérea estadounidense, Mark Alcott, y tres colaboradores de la ministra: Alfredo Forti, secretario de Asuntos Internacionales, Jorge Chevalier, jefe del Estado Mayor Conjunto, y Gustavo Sibilla, subsecretario de Planificación Logística, tiene estos temas: Acuerdos de cooperación bilateral en materia de Defensa, Misiones de paz, Chipre y Haití, Prioridades de la política de Defensa de Estados Unidos, Asistencia logística para las tres Fuerzas Armadas. El reclamo por la presencia estadounidense en bases colombianas lo hará Garré en la mínima conversación de 20 minutos que sostendrá con su colega Robert Gates, que mantiene frentes de guerra en Irak y Afganistán.

Más de un interlocutor del Pentágono había adelantado lineamientos del acuerdo con Bogotá a las autoridades de Defensa criollas. El primero en conocerlos fue el brigadier Chevalier de boca del propio titular del Comando sur, general de la Fuerza Aérea Douglas Fraser, durante un seminario que se realizó en Cartagena de Indias, Colombia a principios de agosto. También hubo señales en la reunión del Congreso Sudamericano de Inteligencia Estratégica (CSIE) que se desarrolló entre el 17 y el 21 de agosto pasado en el hotel Sheraton de la localidad de Pilar. La carta de invitación fechada el 17 de junio fue enviada por el anfitrión del cónclave: Carlos Aguilar, director de inteligencia estratégica del Ministerio de Defensa a los jefes de inteligencia militar de Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Estados Unidos, Paraguay, Perú, Venezuela y Uruguay. Todos los representantes militares acudieron a la cita que se lleva a cabo cada año desde 1998, el Comando Sur de los Estados Unidos envió al subdirector de Seguridad e Inteligencia, contraalmirante Thomas Meek. Es cierto que hubo algunos recelos típicos del sector porque Aguilar carece del ADN que caracteriza a los miembros del CSIE, no es uniformado.

Distinción

La cumbre extraordinaria de presidentes de Unasur en Bariloche a propósito del despliegue estadounidense en Colombia, culminó con una tarea para los ministros de Defensa: la lectura y análisis de un trabajo académico obtenido de internet: «Libro Blanco de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, Estrategia de Tránsito Global». Allí se publican apreciaciones que movilizaron las sospechas de algunos ministros, entre ellos Garré, quien opinó sobre la facilidad que tendrían los aviones C-17 (cuatrirreactor de transporte estratégico Globalmaster III) para llegar a Buenos Aires, como si se tratase de un plan elaborado por un país enemigo. La Argentina tiene la distinción de «Gran aliado Extra OTAN» otorgada por los Estados Unidos en 1997, categoría que parece colisionar con el antagonismo estratégico-militar que expresa la dirigencia política del ministerio.

El viaje oficial de la jefa castrense está confirmado para el 6 de setiembre, la primera jornada de la gira de cuatro días a Washington arranca el lunes 7 por la mañana y el regreso es el viernes 11. La comitiva está integrada por el secretario Forti, el brigadier Chevalier, Sibilla y el consultor de imagen y prensa del ministerio, Jorge Bernetti. Tomarán un vuelo directo de la empresa norteamericana United Airlines (vuelos Nº 846 ida y 847 vuelta). No se hará uso del Convenio Nº 59 suscripto en junio pasado entre Defensa y Aerolíneas Argentinas-Austral por el cual el ministerio se comprometió a utilizar, para el traslado oficial de todos sus funcionarios sin excepción, los servicios nacionales e internacionales de las empresas estatales. Al arribo se les unirá el embajador Héctor Timerman en el rol de observador de las conversaciones, función poco habitual para la comprensión de la burocracia de Washington donde Pentágono y Departamento de Estado son dos poderes que interactúan pero no se supervisan entre sí. En Washington la ministra y sus colaboradores tienen reuniones programadas con: el jefe del Comando Sur, general Douglas Fraser; Paul Stockton, subsecretario de Defensa en Asuntos de Seguridad y Frank Mora, subsecretario adjunto de Defensa quien atiende temas de financiación del gobierno de EE.UU. para cooperación de defensa hemisférica. Mora fue uno de los negociadores del convenio de ayuda militar de su país con Colombia. «No vamos a tener en estas bases ninguna capacidad para proyectar una operación militar de ninguna índole», aseguró Mora a medios de comunicación en medio de las acusaciones del venezolano Hugo Chávez.

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