9 de agosto 2010 - 00:00

Comienza a impactar en el interior suba del salario mínimo

Maurice Closs
Maurice Closs
La suba del salario mínimo, vital y móvil del 22,6% acordada el pasado jueves en Buenos Aires ya impacta en las provincias, de la mano de gobernadores que calcaron la medida o advierten que no alcanza a sus distritos, y de gremios que exigen recomposiciones del tenor de las anunciadas por Cristina de Kirchner.

En el seno del Consejo del Salario Mínimo, Vital y Móvil reunido en la sede laboral nacional, el Gobierno, las cámaras empresariales y los sindicalistas acordaron llevar el salario mínimo de $ 1.500 mensuales a $ 1.740 desde agosto y a $ 1.840 desde enero.

Como ante todo anuncio salarial desplegado desde tierra porteña, la reacción en el interior no se hizo esperar, con los reclamos gremiales de reapertura de las paritarias como telón de fondo.

Por caso, en Buenos Aires, el ministro de Trabajo local, Oscar Cuartango, destacó que la provincia que gobierna el justicialista Daniel Scioli «ya hizo una actualización salarial en marzo y sus salarios básicos están por encima del salario mínimo vital y móvil».

El funcionario recalcó que se trata de «la menor remuneración que debe percibir un trabajador en relación de dependencia por una jornada de 48 horas semanales en forma mensual» y que el salario mínimo provincial «está por encima del que se va a dar a partir del 1 de enero» de 2011.

«Ya estamos pagando 1.800 pesos, es decir, estamos pagando ese salario mínimo», remarcó, en sintonía, desde Tucumán, el gobernador justicialista José Alperovich.

En cambio, en Misiones, el mandatario Maurice Closs (Frente Renovador) trasladó el incremento acordado en Buenos Aires a los trabajadores de la administración pública local.

El gobernador recordó que el salario mínimo de un empleado público misionero estaba en 1.540 pesos y que, producto de un reciente incremento desplegado en el distrito, iba a alcanzar los 1.690 pesos. «Nosotros anunciamos (ahora) un salario mínimo también de 1.740 pesos, porque creo que también es bueno atender especialmente a los sectores más bajos de la administración pública que van a tener, a partir de agosto, no un 10 por ciento de aumento, sino cerca de un 14 por ciento», resaltó Closs.

En paralelo, los gremios provinciales de los distritos que hoy ostentan un salario mínimo inferior al nivel consensuado el pasado jueves se apresuraron a ejercer presión para que los Ejecutivos locales calquen la medida.

Por caso, en Catamarca, el delegado local de la Confederación General del Trabajo, Pedro Carrizo, anticipó que pedirán formalmente al gobernador radical Eduardo Brizuela del Moral que incremente el piso salarial que hoy rige en la provincia.

«Estamos conformes porque éste es el piso; a partir de aquí, las organizaciones gremiales deben salir a discutir el salario mínimo y evaluar lo que se ha logrado», sostuvo.

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