La Habana - Cuba está lista para recibir hoy a la delegación estadounidense de más alto rango que haya visitado la isla en décadas, para un encuentro en el que se trazará la agenda de normalización de la relación bilateral, con la apertura de embajadas como uno de los asuntos prioritarios.
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La maquinaria diplomática de ambos países está en marcha para iniciar hoy las esperadas negociaciones, que serán encabezadas por dos mujeres: por el lado cubano, la directora general del Ministerio de Relaciones Exteriores para EE.UU., Josefina Vidal; y por el norteamericano, la secretaria de Estado para Asuntos Hemisféricos, Roberta Jacobson.
Las conversaciones, que se prolongarán por dos días, se centrarán hoy en el diálogo migratorio, una cita que ya estaba prevista desde hacía meses pero a la que se le elevó el rango; mientras que mañana abordarán asuntos relacionados con la reanudación de los lazos diplomáticos, rotos en 1961.
Uno de los temas centrales de estas conversaciones será la reapertura de legaciones, "las cuestiones técnicas y logísticas para iniciar las operaciones de la embajada, su personal y la tramitación de visados", señaló ayer una nota del Departamento de Estado sobre la visita de Jacobson, que llegará a la isla hoy al medio día.
Concretamente, en esta discusión, Jacobson quiere tratar la eliminación de los límites al personal diplomático estadounidense, las restricciones al movimiento de miembros de la misión y las dificultades para recibir envíos del exterior.
El actual edificio de la Sección de Intereses de EE.UU en La Habana albergará la futura embajada, una construcción de seis pisos inaugurada en 1953, custodiada por policías cubanos e instalada oficialmente en "territorio suizo", pero a 150 kilómetros de las costas de Florida (EE.UU.).
En el edificio, cerrado en 1961 con la ruptura de relaciones diplomáticas entre ambos países y reabierto en 1977 cuando decidieron crear sus respectivas "secciones de intereses", trabajan unas 360 personas, tanto estadounidenses como cubanas, que se ocupan fundamentalmente de labores consulares.
"Mi pronóstico es que los dos países van a querer empezar por lo fácil para poder tener varios acuerdos de cooperación firmados en un plazo corto", afirmó el exdiplomático y académico cubano Carlos Alzugaray.
Para el analista, estos primeros acuerdos podrían fructificar en esferas en que los dos países comparten intereses, como el medio ambiente, la prevención de desastres naturales, la salud y la lucha contra el narcotráfico.
Los temas que parece que por el momento van a quedar en el tintero son los relativos a las libertades políticas y derechos humanos, asuntos espinosos que pueden provocar fricciones al inicio del diálogo y que se dejarán para futuros encuentros.
Para centrarse en las negociaciones diplomáticas, Jacobson, que permanecerá en Cuba hasta el sábado, delegó en su número dos, Edward Alex Lee, el diálogo migratorio, que hasta el momento era el principal foro bilateral de contactos entre ambos países. Las conversaciones migratorias comenzaron en 1995 para evitar la emigración clandestina tras la conocida como "crisis de los balseros" de 1994.
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