Cómo invertir desde la grieta

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• ESTRATEGIAS SE DIVIDEN EN TRES ETAPAS: MARZO, JUNIO Y AGOSTO
Qué carteras arman y recomiendan los expertos con estrategias en bonos, letras, acciones, cauciones, futuros y dólares para los que creen que el plan tendrá éxito y los escépticos que tiene

Las posiciones de analistas e inversores se van polarizando entre dos extremos: 1 - los que creen que el plan antiinflacionario tendrá éxito, que vuelve el crecimiento en marzo, el Gobierno recupera credibilidad y reaparece el financiamiento externo. Y 2 - los que ven un escenario macro todavía complicado, que la inflación no baja con la rapidez deseable, que la recesión tendrá forma de letra L, que se demora la vuelta de la confianza y será insuficiente el roleo de los vencimientos de la deuda.

Del mismo modo, se van perfilando las carteras, con instrumentos para ambos escenarios, positivo y negativo. Y sin tener aún demasiado en cuenta el factor político, quiénes serán los candidatos para las presidenciales y sus números en las encuestas. ¿Macri reelige? ¿Vuelve Cristina? Algo que seguramente entrará en escena con el cambio de calendario.

Por ahora, los que no lateralizan, van tomando decisiones cada vez más asociadas al escenario que creen más probable. A favor o en contra, por decirlo de alguna manera. Para revisar las estrategias en tres etapas: una, en marzo, cuando se empiecen a ver los dólares del campo, si se va cumpliendo el déficit cero y siguen llegando los desembolsos del FMI. La segunda, hacia junio, con la definición de las listas. Y la tercera, en agosto, a partir del resultado de las Primarias, que suelen anticipar el resultado de la elección general.

Los asset manangers tienes menús para los dos escenarios, con varias opciones. Aquí van algunos ejemplos:

Gustavo Neffa, Research for Traders:

1 - En el primer escenario apostaría una parte importante y tan alta como 60% a alternativas de renta fija en pesos vía Lecap (a distintos plazos entre 90 y 360 días) y bonos con cláusula gatillo 2020, así como bonos con CER como el PR13 y letras de la Tesorería de la provincia de Buenos Aires. El 40% restante repartido entre bonos cortos en dólares (Letes a entre 3 y 12 meses y hasta el AO20) y algo de acciones como TRAN, TGS, YPFD y GGAL, por no más que el 20%.

2 - En el segundo escenario vería de dolarizar en un 80% la cartera mediante colocaciones como cauciones en dólares y bonos cortos en dólares (Letes a entre 3 y 12 meses y el AO20). El 20% restante sería en renta fija en pesos con Lecap cortas a no más de 6 meses con cobertura cambiaria en el Rofex.

Fernando Camusso, Rafaela Capital:

1 - Armaría una cartera con Lecap (40%), Letes en dólares (30%), el resto en bonos soberanos en dólares en un mix (40% tramo corto/medio AY24, AO20, 60% más largo DICA). La sensibilidad de la cartera es clave, puesto que la tasa de corto en EE.UU. seguirá subiendo. Si la velocidad de suba se acelera, habrá que arbitrar solo hacia tramos corto y medio. A la Argentina le conviene una curva de rendimientos americana más bien flat (que no se empine demasiado, ni que se invierta). La apuesta al 30% de los bonos en dólares es a que recuperen precios y paridades en forma paulatina, conforme se produce una compresión lógica de spreads a partir de las mejoras macro. Tendría siempre a mano la posibilidad de cubrir con compra de futuros de dólar la posición en pesos.

2 - En este caso: reducir al mínimo la exposición en moneda local y acortar duration en moneda local, de manera de capturar algo de tasa en pesos, si fuera necesario por cuestiones operativas. Cubrir la posición en pesos con compra de futuros de dólar. La cartera debería estar orientada a mantener activos en moneda dura.

Christian Buteler, analista financiero:

1 - Iría por una recuperación en los activos argentinos. Acciones principalmente. La cartera estaría formada por un bonos AY24, DICA en un 30%, renta fija en pesos (Lecap, AA22) 30% y acciones, 40%. Dentro de las acciones los sectores serían bancos y energéticas.

2 - En un escenario negativo seguiría como hasta ahora 70% en dólares (Letes) y 30% en pesos. (Lecap, TC21, plazo fijo UVA). 0% (cero) en acciones. El riesgo elecciones puede pegar todavía más a un mercado ya castigado. Es una cartera sencilla y sumamente defensiva. Lo probable es que si tuviera que armar hoy sin saber a qué nos podremos enfrentar, haría un mix entre ambas carteras que iría cambiando a medida que se van confirmando los escenarios.

Otros asesores de inversiones incluyen variantes como Birad 2027 (A2E7), para agregarlo a la cartera de DICY y acciones energéticas, para un escenario positivo. Y para el caso de que el plan no produjera resultados, sugieren vender todo lo que sea 2024 en adelante; embolsar lo que se cobrará de 2020 a 2024 por amortización parcial, e invertir en Bonos del Tesoro de EE.UU. a 3 años, y quizás algo de equities del S&P500, si sigue bajando, particularmente desde abril. Hasta ese mes, el horizonte parecería estar despejado.

La mesa financiera está servida y hay alternativas para los dos extremos.

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