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“Como los roqueros, me animé a mezclar lo nuevo y lo viejo”
James y el compositor y director musical Gaby Kerpel, que, como en los tiempos de «Villa Villa», volverá a hacer música en vivo en el nuevo show, pensado especialmente para grandes estadios del mundo.
Fuerzabruta debuta mundialmente el viernes 17 de junio en el Luna Park con el «Wayra tour», y se presentará el sábado 18 en doble jornada y el domingo 19, para luego encarar una gira por Rosario, Córdoba y Londres, de confirmarse las gestiones internacionales. La compañía actuará por primera vez en un estadio de esas dimensiones, luego de presentarse siempre en espacios más reducidos como el Centro Cultural Recoleta. El show, sin nombre más que el de la gira tendrá a 15 actores en escena, más 6 músicos (otra novedad, música en vivo) coordinados por Gaby Kerpel, compositor y director musical.
Conversamos con James y Kerpel sobre las diferencias de este show con el anterior y sobre el recuerdo del megadesfile del Bicentenario.
Periodista: ¿Por qué no se resignaba a dejar de interpretar los cuadros viejos en este nuevo espectáculo?
Diqui James: Siempre envidié esa cultura que tienen los roqueros cuando arman una gira: tocan temas nuevos, temas viejos, y tienen esa libertad de andar por la vida. De alguna manera, si bien nosotros rompimos con el teatro tradicional y yo me sentía libre, y sin prejuicio, seguía manteniendo esa tradición del teatro por la que hay que hacer primero una obra, luego otra nueva, y así. Eso me empezó a molestar pero no me animaba a romper con eso. Cuando hablé con los productores del show y me preguntaban qué quería hacer, les presenté guión nuevo, les manifesté que quería un lugar más grande y de a poco me di cuenta de qué quería hacer.
P.: Cuesta creer un director innovador no se pregunte qué quiere hacer.
D.J.: Pero es así, entonces me animé a mezclar lo nuevo con lo viejo, a hacer lo que realmente tenía ganas. De todos modos será algo completamente diferente, inclusive lo que ya se vio, porque está diseñado para lo que es un Hockey Arena, un espacio como el Luna Park que existe en muchas partes del mundo. Así podremos salir de gira y encontrarnos con el mismo estadio en todas partes. Tendrá una dinámica de sacar y poner cuadros que es muy fértil a nivel creativo.
G.K.: La gran incorporación desde mi lugar es hacer música en vivo que sí tenía Villa Villa. Tomamos mucho de la experiencia del Bicentenario, donde hicimos una escena con bombos con Camilo Carabajal que nos gustó mucho. Allí había sido el «Exodo jujeño» y lo aplicamos a este show con un toque electrónico. Después hay otras percusiones, voces, un par de violines y erkes.
P.: Otra novedad es que se puede presenciar ya sea en el «campo», dentro de la escena, o desde la platea.
D.J.: Esa es otra gran innovación, nunca antes, ni siquiera con De la guarda, había estado la posibilidad de elegir cómo vivirlo. En cambio ahora el que esté adentro seguramente querrá estar afuera y viceversa. Y yo me vuelvo loco para dirigir lo que pasa en la escena y corro a la platea a ver cómo se ve desde arriba. Hay algo muy a favor que tiene que ver con el espacio, porque si vamos a Londres, donde nos vieron 100 mil personas en catorce semanas, la idea es que ahora sea la misma cantidad, pero en dos semanas.
P.: Esta posibilidad de verlo desde «afuera» invita a más público que no quiere estar parado, o correr, o tiene temor a ser empujado a formar parte de la escena.
D.J.: Siempre me incomodó la gente que pregunta si te mojan o te ensucian porque se pierde algo esencial. Conozco muchos que no vienen por prejuicio y que lo disfrutarían muchísimo aunque les caiga alguna gota. De todos modos quien quiere mantenerse al margen puede hacerlo perfectamente; claro que no es la idea. Pero me encanta esa mezcla de padres e hijos saltando, de diferentes generaciones reunidas.
P.: En el show anterior el gran tema era un viaje de lo opresivo a lo liberador, ¿el de aquí, cuál es?
D.J.: No lo queremos decir, pero además no nos gusta mencionar temas porque lo que para alguien puede ser alegre para otro puede significar la tristeza. Que cada uno interprete lo que pueda al salir a la calle, pero cuando se está adentro, no queremos dar respiro para racionalizar, todo ocurre de manera tan vertiginosa que es pura sensación, al corazón y al cuerpo, no a la mente. Nosotros creamos desde impulsos físicos, desde deseos, queremos ir más rápido que la cabeza. A veces sé de dónde me vienen algunas ideas, pero no necesariamente serán captadas por otros.
G.K.: El tema se puede ver después de que se hizo el show porque hay tantas interpretaciones que uno mismo se sorprende de lo que la gente entiende. No hay un gran tema, no pensamos el show en función de tema, se interpreta al revés, trabajamos mucho con la atmósfera que se quiere lograr, si el tipo está oprimido por su correr diario, ésa es sólo la punta del iceberg.
P.: ¿Qué balance hacen de lo que fue la actuación de Fuerzabruta en el Bicentenario donde representaron cuadros de la historia argentina?
D.J.: Para eso tomamos todo nuestro caudal creativo y en poco tiempo armamos un desfile gigantesco. Eso fue gracias a la experiencia de actuar con diferentes elementos y ver cómo, combinados de otro modo, pueden tener un efecto diferente. Actuar en la calle es lo más grande y además la base siempre va a estar ahí. Es importantísimo recuperar el espacio callejero como espacio porque desde mi óptica lo mejor ocurre allí y está muy perdido.
P.: ¿El comité del Bicentenario les planteó los momentos históricos que debían representar o fue un trabajo conjunto?
D.J.: Ellos plantearon qué cuadros de la historia querían que fueran representados y nosotros pusimos lo artístico. Fue una manera de crear diferente a la habitual, porque partía desde la razón, y en general no racionalizamos. Para el Bicentenario nos había llamado el comité integrado por Jorge Coscia, Javier Grosman -que intuyo fue su idea porque nos había visto muchas veces-, y más arriba, Oscar Parrilli y la Presidenta. Fue muy emocionante porque nos conectamos con lo que somos y con nuestra historia.
P.: ¿Qué inversión implica una gira de Fuerzabruta?
D.J.: Es imposible de decir porque no se sabe cuándo empezó ni cuándo va a terminar, se puede tener idea de cuánto sale la función en el Luna pero toda la inversión previa es incalculable, no se estima como una película.
Entrevista de Carolina Liponetzky


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