- ámbito
- Edición Impresa
Cómo se hackean cuentas de Facebook (y cómo protegerse)
Con sólo hacer un clic en el enlace, comienza el derrotero. Una vez que los cibercriminales atrajeron la atención del incauto, necesitan su nombre de usuario y contraseña para iniciar la siguiente fase del ataque. Entonces se lo envía a una página de inicio que parece exactamente igual a la de Facebook, pero en realidad es una copia alojada en otra dirección web. Es lo que Marcelo Pizani, gerente de Producto de la empresa de seguridad informática Panda Security, denomina en la jerga informática «el gancho».
Como toda estafa, el engaño se basa en la confianza: al tratarse de una red de amigos, familiares y conocidos, la tasa de efectividad de la maniobra se dispara. «En otros fraudes suele ser de un 3% o un 4%, en éste llega al 10%», revela Pizani.
Una clave para tener en cuenta es mirar el dominio de la presunta página de entrada a Facebook, y chequear si la URL es la auténtica o falsa. En caso de duda, nunca reescribir la contraseña y volver a ingresar desde el sitio confiable.
Si la contraseña de Facebook es la misma que la utilizada para un webmail, cuentas de bancos y demás, la vulnerabilidad es absoluta. Las dos recomendaciones más básicas, repetidas pero en muchos casos olvidadas: «No repetir las contraseñas y que contengan, sí o sí, una combinación de letras y números».
Un riesgo adicional es que la aplicación queda asociada al perfil, a la cuenta, entonces si uno se conecta desde la computadora del trabajo, y después ingresa a Facebook en su casa, también se descarga en esa máquina.


Dejá tu comentario