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Complica a provincias freno en envíos de coparticipación
José Manuel de la Sota
El escenario es incómodo para los mandatarios en el inicio de la gestión 2011-2015: el conjunto de los distritos habría cerrado el año fiscal con un déficit de cerca de $ 11 mil millones, mientras que a los próximos meses se les suman además las inminentes negociaciones salariales y la incertidumbre en torno a potenciales coletazos de la crisis financiera mundial.
De hecho, en las últimas semanas un ramillete de Ejecutivos debió avanzar con medidas de ajuste del gasto público (como el santacruceño Daniel Peralta) y de subas impositivas (como el mendocino Francisco Pérez, el cordobés José Manuel de la Sota y el bonaerense Daniel Scioli).
Según un informe de Economía & Regiones, durante diciembre pasado «el magro incremento en la recaudación del IVA» provocó que las transferencias a las provincias presentaran la menor tasa de crecimiento de todo 2011 (20,3%), e incluso desde diciembre de 2009, «época en que la economía emergía del escenario recesivo». El monto transferido alcanzó los $ 11.700 millones.
«Esto levanta una señal de advertencia para lo que pueda suceder en 2012, período para el cual prevemos que las provincias requieran de $ 21.000 millones para cerrar sus cuentas, reprogramación de deuda y crecimiento del 29% en la coparticipación mediante», sostiene la consultora.
A este presente de preocupación se suma además la performance en picada del Fondo Federal Solidario, que cerró el año con el cuarto descenso interanual consecutivo (-13% en este caso), alcanzando el segundo menor volumen de todo 2011 ($ 262 millones).
No obstante, en forma anual la coparticipación presentó una expansión del 32,6% y en valores absolutos alcanzó los $ 134.127 millones, equivalentes al 7,6% del PBI (casi un punto adicional en relación con 2010).
En cambio, la performance del Fondo Solidario de la Soja tuvo un sesgo negativo para las finanzas provinciales, dado que el volumen transferido se redujo en términos interanuales, pasando de $ 7.458 a $ 7.309 millones.
Las remesas menguadas de coparticipación complicaron las cuentas de los Ejecutivos provinciales, precisamente en el mes en el cual debieron abonar además el medio aguinaldo.
Por caso, en Chaco, el Gobierno del justicialista Jorge Capitanich debió apelar al uso de recursos contenidos en un «fondo unificado», formado por saldos de las cuentas corrientes públicas, para completar el pago de salarios.
«Se operó de manera normal con cuentas que integran el fondo unificado, como es usual en esta época del año», en la que «la recaudación en general sufre una merma estacional, como sucede en otras provincias e incluso en el mismo Estado nacional», dijo el ministro de Hacienda provincial, Federico Muñoz Femenía.


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