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Comunidad judía celebra año nuevo
El Rambam (conocido en Occidente como Maimónides) fue el primero en estudiar los textos sagrados aplicando el método aristotélico. En su obra «Guía para Perplejos», este sabio que llegó a ser médico de la corte en Egipto (fines del siglo XIII), admitió que lo único que no podía explicar desde esa lógica era justamente la edad de los patriarcas, pero aseguró que en el futuro la ciencia progresaría lo suficiente para poder hacerlo. Obviamente, este hombre -rabino, médico, científico, filósofo- sabía que las cuentas «no cerraban», pero quizás por eso también escribió el Aní Maamim («Yo creo»), en el que afirma que todo lo que está en la Torá es palabra de Dios, es inmutable y es eterno, fecha de la Creación incluida.
Coincidencia
Hoy las comunidades judías de todo el mundo dejan de lado las diferencias entre quienes adscriben a lo que postula el Credo del Rambam y quienes tienen una aproximación menos religiosa y tradicionalista y laica, como el ritual de reunirse alrededor de una mesa colmada de manjares: todos se desean «Shaná Tová Umetuká» (un año feliz y dulce), sean religiosos o no tanto.
Y si bien las sinagogas -sobre todo las de orientación «moderna»- quintuplicarán hoy su concurrencia habitual, Rosh HaShaná (literalmente «cabeza del año») no es la fecha en que más gente ocupa sus escabeles y sus pasillos. Esto sucederá el domingo próximo cuando -transcurridos los Iamim Noraim (Días Terribles) en los que Dios decide quién vivirá y quién morirá el año que se inicia- se conmemore el Iom Kippur (el día de pedir perdón, de expiación). Ese día muchos que no son observantes estrictos ayunan las 26 horas que prescriben las leyes de la Torá, como culminación de los días de reflexión que se inician esta noche.
Mientras tanto, hoy y mañana por la noche, y hasta el domingo al salir la primera estrella, primará el ambiente festivo propio de cualquier cultura, que vé renovadas sus esperanzas con la llegada de un nuevo año. Shaná Tová Umetuká, entonces, para todos nuestros lectores de fe judía.


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