En esta columna nos hemos mofado de la impericia de los reguladores para perseguir los actos de corrupción y su permeabilidad a las influencias políticas. Resulta interesante ver que actitud tomarán la SEC, el Banco Central de Uruguay y la Comisión Nacional de Valores de Argentina frente las sospechas publicadas por un grupo -vinculado a "fondos buitres"- sobre un eventual caso de "inside information", que vincula al Ministro de Economía de la Argentina con títulos de la petrolera controlada por ese gobierno y cotizante en los EE.UU. Más allá de la seriedad o no de lo publicado, o la cata moral de "todos" los actores, el deber de un regulador -especialmente cuando están involucrados funcionarios- es investigar a fondo cualquier posible caso de ruptura de la ley y proceder hasta sancionarlo o sobreseerlo. ¿Lo veremos?. En tanto, una demostración que el mercado avanza mucho más veloz que los burócratas lo evidencian el bono colocado a principios de octubre por Kazakhstan y especialmente el que acaba de registrar (10/11/14) México por u$s 6.300 millones, borrando cualquier referencia a la idea de "pari passu" para apoyarse en el principio de las "cláusulas de acción colectiva" y que promete ser el molde de todos los bonos por venir. Mientras los burócratas siguen reuniéndose, sacándose fotos y felicitándose, prometiendo comenzar a estudiar, como estudiar un nuevo marco internacional para la resolución de disputas sobre deuda soberana (que ya no hace falta). Con esto, Nueva York vuelve a reforzar su rol como el principal baluarte del planeta para las emisiones soberanas, merced a la confianza que despierta su sistema judicial. Es así que la decisión que, en unos días, tome la justicia de la ciudad sobre si el Banco Central argentino es o no un "alter ego" de aquel gobierno (lo que depende en parte de la ratificación por el Congreso de A.V.), reforzará aún más el rol de Nueva York. No sorprende entonces que con el 0,51% que ganó el viernes (0.99% en la semana), el Dow cerró en un nuevo máximo histórico de 17.810,06 puntos. China ayudó, pero no fue la causa.
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