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“Con cuatro griegos y Shakespeare somos todo lo que somos”
Nuria Espert, una de las mayores leyendas viviente de la escena española, debuta esta noche con “La violación de Lucrecia”.
Buenos Aires pudo apreciar su talento a través de "Yerma", "Las criadas", "El cerco de Leningrado" y el recital "Haciendo Lorca" (a dúo con Alfredo Alcón)
Luego de su aclamado protagónico en "Rey Lear" (estrenado este año en Barcelona con dirección de Lluís Pasqual), la actriz presentará desde hoy al 7 de junio, en la Sala Cunill Cabanellas del Teatro San Martín, "La violación de Lucrecia", versión escénica del poema de William Shakespeare. Según ella, "este texto desgarrador contiene el germen y la grandiosidad de todas sus obras posteriores. Aquí el poeta empieza a anticipar a sus personajes considerados más grandes, como Hamlet y Macbeth, y a esos magníficos textos que han marcado tanto a Occidente. Pues, con cuatro griegos y Shakespeare hemos construido todo lo que somos y seremos según parece".
En este vibrante monólogo dirigido por Miguel del Arco, Espert da vida a todas las voces de este poema raramente representado en escena. Su trabajo fue calificado por la crítica hispana de "proeza escénica".
El texto de Shakespeare recrea un episodio de la antigua Roma: la violación de Lucrecia, bella esposa de Colatino, en manos del rey Sexto Tarquino. Antes de suicidarse, la joven pide a su padre y a su marido que la venguen: "El sacrificio de esta mujer ultrajada provocó la caída de la monarquía y la llegada de la República a Roma. Así fue narrado por Tito Livio y otros historiadores", informa Espert.
Periodista: Recuérdenos que dijo su director después de leer el poema entero.
Nuria Espert: Él dijo: "Es trepidante como un guión de Tarantino". Y esa frase fue la que me convenció que ese director, casi desconocido cinco años atrás, era la persona adecuada. Además, yo necesitaba alguien que no haya trabajado nunca conmigo, que no me conozca tanto.
P.: ¿Es cierto que este trabajo la asusta más que "Medea"?
N.E.: Es verdad. Yo he cometido todo tipo de crímenes en escena, pero me estremece muchísimo el recrear esa violencia atroz que se ejerce sobre las mujeres. Estoy al tanto de estos casos tremendos que están sucediendo en Argentina. Y en cuanto a España...ay... Es una tara troglodita que hoy siga existiendo la violencia de género. Prácticamente todas las semanas una o dos mujeres mueren a manos de eso que en televisión siguen llamando "sus parejas sentimentales", cuando en realidad son sus verdugos.
P.: ¿Cómo relaciona Shakespeare el delito de violación con la caída de un régimen político?
N.E.: Al marido de Lucrecia, lo acompaña un noble romano que ve más allá de la tragedia. Mientras Colatino está desplomado sobre la muchacha muerta y la sangre inunda el salón, su compañero le dice: "Levántate y vamos a expulsar de Roma a los asesinos que la ensucian". Y consigue que el marido deje de llorar y tome una posición de lucha. Este personaje astuto y visionario podría anticipar, en cierto modo, al Marco Antonio de su gran obra "Julio César".
P.: Hay una fuerte carga de erotismo en la escena previa a la violación. Como si la viéramos a través de los ojos de Tarquino.
N.E.: El entra secretamente en el cuarto de Lucrecia, en ausencia del marido, y queda extasiado al observarla: "como el feroz león retoza con su presa refrenando el ardor de su apetito. Así Tarquino queda suspendido sobre esa alma que duerme y el arrobo atenúa la vehemencia de su lujuria". Hasta el punto de que no se tira de inmediato sobre ella, porque su belleza lo paraliza, es más de lo que él esperaba.
P.: El marido también tiene parte de culpa en el asunto.
N.E.: Sí, y como se van dando los hechos, podemos decir que es un texto trepidante. Tarquino ha oído hablar maravillas de esa mujer por parte del marido imprudente que la elogia delante de sus hombres. Después de escucharlo Tarquino sale a caballo velozmente para apropiarse de ella.
P.: ¿Quiere decir que los elogios de Tarquino despertaron el deseo del violador?
N.E.: El elogio de la belleza única de Lucrecia lo enardeció y también despertó su envidia y el deseo de poseer algo tan valioso.
P.: Finalmente, todos ven a Lucrecia como un objeto...
N.E.: Shakespeare dice que Colatino es un imbécil que puso en peligro a su mujer por alardear de su belleza. Y dice así: "La belleza sin orador conmueve los ojos de los hombres. ¿A qué, pues, el elogio de lo que es ya tan raro y por qué es Colatino el marido quien proclama su suerte? El, que debió esconderla de todos los ladrones". Como verá, no se trata de un texto menor. Esa fue una apreciación muy injusta que se le ocurrió a algún erudito. Siempre recuerdo lo que Grotowski me dijo una vez: "Hay gente que no cree en Dios, pero Dios existe, y es Shakespeare. Solo Dios podría saber tanto del ser humano".
P.: ¿Sólo ofrecerá 10 funciones en Buenos Aires?
N.E.: Sí. Qué pena. Es muy poquito. Yo adoro a esta ciudad donde me quieren y me miman tanto. Para mí éste es un momento muy feliz en lo profesional. Podía ser una etapa terminada y en vez de eso es cada vez más frondosa y tan llena de desafíos que no parece que vaya a terminar.
Entrevista de Patricia Espinosa


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