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“Con el carácter que tiene, no lo veo a Néstor diputado”
El mandatario dijo: «No soy oficialista ni justicialista. Soy peronista y no personalista. No me engancho en políticas de ‘amigo-enemigo’».
Periodista: ¿Qué opina del adelanto de las elecciones legislativas que propuso el Gobierno nacional?
Juan Manuel Urtubey: Una vez disparado el proceso electoral, lo mejor es que se concrete lo antes posible, más aún con el contexto tan complicado que estamos viviendo. Pero mi idea era que ese proceso no se disparara hasta junio, mes en el que se iban a llevar a cabo las internas en Salta. Estaba todo calculado para que la elección general provincial se hiciera en octubre junto con las nacionales. Pero, si se adelantan es imposible que ambas elecciones coincidan porque no hay tiempo para organizar antes las primarias. Por eso, no voy a adelantar las elecciones legislativas en mi provincia para que coincidan con las nacionales.
P.: ¿Lo sorprendió la noticia?
J.M.U.: Por supuesto. Quien diga que lo esperaba, miente. Me enteré el mismo día que se hizo pública la propuesta. Y seguramente se va a aprobar el cambio en la fecha, aunque en el caso de Salta la elección nacional coincidirá con las internas, y las generales de la provincia se harán el 6 de setiembre. El Gobierno nacional sabe que no puedo saltearme las primarias y que es imposible a nivel operativo adelantarlas.
P.: ¿Cómo ve a Néstor Kichner como candidato a diputado por Buenos Aires?
J.M.U.: Con el carácter que tiene Néstor no lo veo como diputado. Pero, no me arriesgo a hacer predicciones porque es impredecible.
P.: ¿Y cómo ve a Solá y a Reutemann?
J.M.U.: La Argentina es el país de las oportunidades, ambos pueden ser candidatos, después que la población te vote es otra cosa. Reutemann es un buen dirigente, pero desaprovechó su oportunidad y nunca se sabe si ésta puede repetirse.
P.: ¿Qué hay de cierto en los rumores que acusan a su familia de estar vinculada al negocio de la madera y a la vez al desmonte desde que usted es gobernador?
J.M.U.: Son mentiras, aunque no es delito dedicarse a la madera, más aún en una provincia como esta donde el 70% de la población se vuelca a la agricultura. Desde que asumí la gobernación no autoricé un solo desmonte y hasta veté un tercio de los que habían sido autorizados por Romero, por estar mal hechos.
P.: ¿Le preocupa que, según el INDEC, Salta tenga uno de los más altos índices de desempleo?
J.M.U.: El desempleo en nuestra provincia, como dice el INDEC en su última medición es del 12%. Pero hay que tener en cuenta que el cuarto trimestre en Salta es siempre el de más alto desempleo porque se trata de una provincia agricultora, donde el trabajo está vinculado a las diferentes estaciones, y la actividad rota según el clima. Asimismo, en el segundo trimestre de 2008 tuvimos la desocupación más baja de los últimos 17 años. Igualmente, cuando veo los números de las otras provincias, me cuesta creer que haya algunas que tengan un desempleo del 0,5%. La diferencia con Salta es que acá decimos la verdad.
P.: ¿Qué relación tiene con Cobos?
J.M.U.: El vicepresidente es muy espontáneo. Está en desacuerdo conmigo, por ejemplo en la manera que asistimos el problema en Tartagal y en vez de levantar el teléfono y decírmelo personalmente, prefiere mandarme el mensaje a través de los medios. El es así, prefiere llamar a conferencia de prensa cuando no está de acuerdo con algo.
P.: ¿ Cómo ve la actitud de los Kirchner hacia Cobos?
J.M.U.: Se trata de una disputa política donde no hay víctimas ni victimarios. No soy oficialista ni justicialista. Soy peronista y no personalista. No me engancho en políticas de «amigo-enemigo». Uno puede coincidir y disentir con una misma persona. Siempre tuve muy buena relación con la oposición, los respeto. Creo en la pluralidad política, quizás por una cuestión generacional. Las generaciones pasadas necesitan hacer ejercicio para ser tolerante, yo no.
P.: ¿Qué opina de la permanente tensión que hay ente el campo y el Gobierno?
J.M.U.: Es un conflicto que hay que canalizar mediante el diálogo. Igualmente, es imposible que se pongan de acuerdo en todo. Es importante no volver a caer en el mismo nivel de tensión que se dio el año pasado, que desembocó en una larga disputa. En mi caso tengo muy buena relación con los productores de mi provincia, pero no tengo opción más que respetar las medidas nacionales.
P.: ¿Cómo sigue la emergencia en Tartagal?
J.M.U.: Está todo más tranquilo. Hubo 530 familias que perdieron todo y estamos por adjudicarles viviendas que ya estaban en construcción, además de una ayuda de entre $ 4.000 y $ 10.000 para equipar sus casas. Se trabaja para controlar el dengue y también se están haciendo obras de infraestructura para construir nuevamente una red de agua potable y cloacas, que se destruyeron con el alud.
P.: ¿En la Argentina, es posible llevar una agenda país?
J.M.U.: Sí, pero hace falta tiempo para que se vayan de una vez por todas todos los que deben irse.


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