Maratón de la rueda final, nadie pudo quitarles la antorcha a los griegos y con éstos se terminaron las menudencias maquillando realidades. No hubo forma de disimular un incendio europeo que se propaga y sufrieron en línea, y con resignación, los índices de los mercados principales de Occidente. No aguantó el Dow Jones, bajando el 0,74%. Todo Europa sufre en términos superiores, siendo los emergentes sudamericanos los que mejor aguantaron la fecha. Bovespa, con su permanente oposición a los demás, terminó con subas del 0,4%. Mientras el Merval salió caminando de las brasas, apenas acusando el 0,05% de diferencia y tras un mínimo de 3.370 puntos. Con el máximo en los 3.393, para finalizar algo por debajo del cierre del jueves y marcando el nivel de 3.383 unidades.
A los efectos prácticos, en Buenos Aires hubo otra rueda para arrojar al cesto de las fechas inútiles. Sin novedad en los precios, sumando casi $ 33 millones de efectivo (un poco más digno que los $ 27 millones previos). Todo culminó dentro de un verdadero «salpicón bursátil», donde ya no se reconocen líderes de modo vertical y en la semana se vieron andares dispersos, desorientados.
La semana: nuevamente el Merval salvó el pellejo, quedando con el 0,16% de aumento. En cambio, bajó el Dow Jones un casi 0,7% en los cinco días. Y lo amplió al 1%, el derrape del índice de Brasil. Un fin de semana para cruzar los dedos, porque lo europeo es un escenario de temer, para males mayores. La Bolsa, con casco.
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