1 de abril 2010 - 00:00

Con poco de policial y menos de romántico

Gimnasia amatoria de Jennifer Aniston en este policial romántico que no llega a ser ni una cosa ni la otra.
Gimnasia amatoria de Jennifer Aniston en este policial romántico que no llega a ser ni una cosa ni la otra.
«El caza recompensas» («The Bounty Hunter», EE.UU., 2010, habl. en inglés). Dir.: A. Tennant. Int.: J. Aniston , G. Butler, C. Moriarty, C. Baransky, D. Missick, P. Greene. 

Jennifer Aniston y Gerard Butler eran marido y mujer. Ella es una periodista en busca de la gran noticia policial y él un ex policía en decadencia, dedicado a cazar recompensas de aquellos infractores de la ley que han burlado su fianza. Como esta es una comedia romántico-policial, la trama pronto se encarga de que sea el ex marido el que tome el trabajo de entregar a su ex esposa a la justicia para cobrar los cinco mil dólares de recompensa que la justicia pide por ella.

Lamentablemente, como sucede tantas veces en Hollywood, «El caza recompensas» no funciona demasiado bien ni en su costado romántico ni tampoco en su lado policíaco, lo que no implica que no tenga algo que ofrecer en ambos géneros. El problema es lo nimio de la intriga sobre la investigación de un suicidio que no es tal por parte de la protagonista: el asunto directamente no se sostiene durante el largo de la película, y por eso los guionistas agregan otros enredos policiales de menor dramatismo, como las deudas de juego del ex marido, que más allá de darle un poco de sal y pimienta a las locaciones de Atlantic City no ayudan a que nadie se tome en serio como thriller la película (al menos sí agregan un par de escenas divertidas con Cathy Moriarty, aquella novia adolescente de Robert De Niro en «Toro salvaje» de Martin Scorsese).

Por otro lado, la profunda enemistad entre la pareja protagónica obviamente va a terminar en reconciliación conyugal, y por eso, por más vueltas que le busquen los guionistas al asunto, no puede haber sorpresas al respecto. En algunas escenas románticas la pareja funciona bien, de todos modos, pero no tanto como para generar una química que permita recomendar este film más allá de algún zapping de la TV por cable.

D.C.

Dejá tu comentario