13 de noviembre 2013 - 00:00

Con reproches (y apuro), Corte desembarcó en Seguridad

La Corte Suprema de Justicia requirió al Gobierno medidas para combatir el narcotráfico en el norte del país. Los ministros emitieron una acordada que contó con apoyo unánime. Semanas atrás, Sergio Berni había participado en una reunión con Ricardo Lorenzetti y jueces de las provincias de Salta y Jujuy. Ayer el secretario de Seguridad avisó que "las fronteras están bien cuidadas" pero lo hizo en referencia al comunicado aprobado por la Iglesia cuyo eje también es el narcotráfico.

El contexto para esta coincidencia entre Corte e Iglesia merece tenerse en cuenta: la sintonía de ayer en materia de seguridad dará lugar otro tipo de observaciones mañana, cuando el Gobierno revele su predictamen para la reforma del Código Civil y Comercial en el Congreso y las recomendaciones de la Comisión Episcopal estén por encima del proyecto que redactaron Lorenzetti y Elena Highton de Nolasco (ver nota en página 10).

Los ministros remitieron a Berni, así como también a Julio Alak, una serie de documentos con recomendaciones que redactaron los jueces norteños. Son las radiografías de un Poder Judicial al límite, con un incremento cada vez mayor de causas, falta de jueces y fiscales, deficiencias de infraestructura edilicia y atraso en las tecnologías necesarias para el control de la frontera.

Ayer uno de los ministros recordaba que este último tema no es nuevo en la Corte. En septiembre de 2009 le enviaron un escrito a Alak alertando sobre el tráfico en la frontera norte y en julio de 2011 Cristina de Kirchner anunció un plan de radarización cuya implementación, a más de dos años, todavía se encuentra en una etapa inicial.

La anécdota sirve para graficar el entendimiento presente en diversas vocalías del máximo tribunal: la seguridad se ve afectada por cuestiones técnicas y de presupuesto pero también por decisiones de la política. El hecho de que la oficina del Sedronar esté vacante desde marzo (cuando Rafael Bielsa abandonó el cargo para partir rumbo a la presidencia de Aeropuertos Argentina 2000) alienta estas interpretaciones entre los jueces.

Otro detalle que se conoce en la Corte: hace dos meses la agencia antidrogas italiana organizó una cumbre en Antigua y Barbuda para intercambiar experiencias sobre el combate al narcotráfico a nivel regional. El Gobierno no envió delegados a esa cita en el Caribe.

En el acuerdo que ayer reunió a todos los ministros reapareció el habitual reclamo de Lorenzetti al Gobierno referido a la lentitud para cubrir vacantes y los trastornos que esto ocasiona en la administración de la Justicia.

El paper que llegó a la Corte además solicitó una mayor intervención en el noroeste de la AFIP, la Administración General de Aduanas, la Policía Federal, la Policía Aeroportuaria, Gendarmeria y la Prefectura.

Los relatos de los jueces norteños que escuchó Lorenzetti semanas atrás (narraciones inquietantes que incluyeron la imagen de caravanas de autos ingresando ilegalmente al país con seguridad propia) tuvieron efecto mucho antes de ayer cuando el justice requirió, mediante los oficios del secretario letrado Alfredo Kraut, que un juez de esa región (Gabriel Casas, de Tucumán) integrara como titular una de las comisiones dispuestas por la Corte para proponer nuevas reformas.

Estos magistrados suelen expresar fuertes reproches a la gestión de Nilda Garré en la cartera de Seguridad, especialmente por la compleja relación que tuvo la funcionaria con la Gendarmería, fuerza clave para el control de fronteras y que bajo la órbita de la actual embajadora terminó amotinándose.

Ayer los ministros recordaron que el 31 de octubre la Corte libró oficios al Consejo de la Magistratura de la Nación (órgano donde deberían activarse los concursos para nombrar jueces), al Ministerio de Justicia y al Ministerio de Seguridad, en donde les había solicitado una serie de medidas para combatir los panoramas reflejados por los jueces. Esos oficios, al menos hasta anoche, no habían tenido respuesta.

Por su parte, Berni afirmó ayer, en referencia al documento que dio a conocer la Iglesia, que "las fronteras por supuesto que están bien cuidadas. En los últimos días muchos hablan de las fronteras, muchos hablan de los radares. Pero el 80 por ciento de la producción de cocaína es consumida en Estados Unidos, que tiene una población de adictos de más de 2 millones". Asociaciones curiosas como previa de nuevos cruces.

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