EE.UU. condenó ayer en duros términos la decisión de un tribunal iraní de sentenciar a pena de muerte a un exsoldado norteamericano acusado de trabajar para la CIA. «Las acusaciones de que Amir-Mirza Hekmati trabajó para la CIA o fue enviado a Irán por la CIA son sencillamente falsas», dijo la portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland. «El régimen iraní tiene un largo historial de acusar falsamente a personas de ser espías, de arrancar confesiones forzadas y de retener a estadounidenses inocentes por motivos políticos», sostuvo.
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