3 de septiembre 2009 - 00:00

Conductas inadecuadas en la embajada de EE.UU. en Kabul

Las imágenes fueron reveladas por una ONG e involucran a personal contratado por una empresa privada. Las prácticas incluyen vejaciones y procacidades. El Departamento de Estado consideró muy seria la denuncia.
Las imágenes fueron reveladas por una ONG e involucran a personal contratado por una empresa privada. Las prácticas incluyen vejaciones y procacidades. El Departamento de Estado consideró muy seria la denuncia.
Washington - El Gobierno de Estados Unidos investiga un escándalo protagonizado por guardias de la empresa de seguridad privada ArmorGroup en su embajada Kabul, Afganistán, después de que una ONG denunció -con la entrega de fotos y videos que lo prueban- borracheras, vejaciones a trabajadores y la presencia de prostitutas en las fiestas del personal.

El vocero del Departamento de Estado, Ian Kelly, aseguró ayer que el Gobierno «se toma estas acusaciones extremadamente en serio», y afirmó que un equipo de la oficina de Seguridad Diplomática viajará a Kabul en los próximos días para investigar las denuncias.

La organización independiente y sin fines de lucro Project Government Oversight (POGO) envió anteayer una carta a la secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, en la que denunció el comportamiento de una treintena de guardias y supervisores que quedó reflejado en material gráfico que dio la vuelta al mundo.

Las escenas

De acuerdo con POGO, el material del que dispone describe escenas en las que esos guardias «orinan encima de personas, comen papas del trasero de otros, toman shots de vodka, rompen puertas -producto de la borrachera- y amenazan e intimidan» a aquellos que no participan.

Las fotografías muestran, además, a los guardias y sus supervisores en «varias fases de desnudez», «a veces acariciándose» entre ellos.

Otros documentos revelan fiestas de guardias posando con afganos en Camp Sullivan -residencia donde viven a poca distancia de la embajada- mientras consumen alcohol. Una de las imágenes muestra a un agente semidesnudo que aparentemente se orina y salpica a un afgano.

Al tanto

Los testimonios indican que el personal al más alto nivel de ArmorGroup estaba al tanto e incluso observó de manera directa las actividades de sus guardias, pero no hizo nada para impedirlas.

Al respecto, Kelly admitió ayer que «hubo algunas cosas en Kabul que desconocíamos, pero que -francamente- tendríamos que haber sabido».

Después de haber efectuado entrevistas «exhaustivas» con testigos y haber examinado documentos, fotografías, videos y correos electrónicos, POGO concluyó que «la gestión del contrato es extremadamente deficiente y posee una amenaza significativa para la seguridad de la embajada y de su personal y, por ende, para la misión diplomática en Afganistán».

La compañía ArmorGroup emplea unos 450 guardias y supervisores para proteger a la embajada norteamericana en Kabul y a los 1.000 empleados que trabajan y viven en las instalaciones para el personal.

POGO inició la investigación después de que varios guardias denunciaron ante la organización estos hechos, aportando pruebas de «descaradas y prolongadas» violaciones del contrato de seguridad.

El Departamento de Estado advirtió en varias ocasiones a ArmorGroup de deficiencias en el cumplimiento de su contrato por ausencias de guardias de sus puestos, horarios demasiado prolongados, la falta de personal y por el desconocimiento de algunos agentes del idioma inglés, entre otras quejas.

No obstante, este año el Departamento de Estado renovó el contrato hasta 2010.

El vínculo es de cinco años de duración por un importe de u$s 189 millones, pero tiene que ser renovado cada año.

A su vez, el embajador de Estados Unidos en Afganistán, Karl Eikenberry, también ordenó que se investiguen las denuncias.

Agencia EFE

Dejá tu comentario