- ámbito
- Edición Impresa
Conflicto en Paraná Metal, una empresa de López
En un texto dirigido a López, un empresario vinculado al kirchnerismo, los operarios piden que el propietario de la metalúrgica «persiga nuevos contratos y no a los trabajadores para que se vayan; por lógica deducción, si aumenta la producción no es necesario reducir el personal sino todo lo contrario». La denuncia de los operarios sostiene que la compañía los «presiona en lo formal y con la incertidumbre» para que se acojan a un plan de retiros voluntarios y agrega que quienes lo aceptaron ahora «no cobran ni el monto acordado ni en el tiempo previsto».
La empresa entrerriana fue adquirida por el grupo Indalo, de López, luego de entrar en crisis; el empresario sureño llegó a la operación de la mano del secreterio de Comercio Interior Guillermo Moreno, luego de que Paraná Metal cerrara sus puertas en diciembre de 2008. Previo a la compra por López, los trabajadores (unos 1.000) aceptaron el congelamiento de sus salarios y suspensiones rotativas para evitar despidos.
Curioso
Lo curioso es que esta denuncia de los sindicalistas se produce en momentos en que la reactivación de la industria automotriz pone a Paraná Metal -lo mismo que a todo el sector- en una situación privilegiada en cuanto a demanda.
Tan así es que hace algunas semanas Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina, se quejó justamente de la falta de producción de las proveedoras de partes locales, que están exportando la mayor parte de su producción a Brasil. Sólo esta situación debería poner a Paraná Metal (y al resto de sus colegas) en números positivos.

