24 de mayo 2017 - 00:16

Congreso mudo: dos meses sin hablar de crisis en Venezuela

• RECIÉN AYER PUDO AVANZAR LA UCR EN DIPUTADOS, TRAS TRABAS DEL MASSISMO. SILENCIO ULTRA K
Los legisladores se contagiaron del serpenteo 2016 de Casa Rosada -puntapié inicial de Susana Malcorra-, que ahora pide “urgencia” por la dinamitada democracia del país sudamericano.

Sergio Massa
Sergio Massa
Diputados y senadores nacionales oficialistas y opositores destacaron hasta el hartazgo la capacidad de diálogo y consenso cuando se debatió la limitación del beneficio del "dos por uno" a delitos de lesa humanidad. También lo celebró Mauricio Macri, quien en abril pasado y tal como informó Ámbito Financiero- superó el récord de mayor estabilidad institucional, quebrando un maleficio de 87 años. Sin embargo, el Congreso cumplirá por estos días un penoso aniversario de dos meses sin aprobar un proyecto para repudiar la desactivación del régimen democrático en Venezuela perpetrado por Nicolás Maduro, al menos desde que se inició la última ola de manifestaciones y muertes de marzo pasado.

La postura argentina sobre la crisis en Venezuela tiene dos aristas. Una es la negación del ultrakirchnerismo de conde-

nar a su "hermano chavista", y

la segunda es el zigzagueo que partió del corazón de la Casa Rosada el año pasado, con una mistura discursiva de la canci-

ller y por entonces candidata al trono de la ONU, Susana Mal-corra.

Desde el corriente año, el Gobierno aceleró a fondo el alerta por la crisis en el país sudamericano. Quien tomó nota del papelón institucional que significa un Congreso mudo por este tema fue el radical Mario Negri, que empujó el mes pasado junto al resto de Cambiemos una sesión especial para tratar proyectos de declaración de él, de Elisa Carrió (Coalición Cívica), de Sergio Massa (Frente Renovador) y de Eduardo Amadeo.

El FpV se opuso y no asistió a la sesión especial, aunque las ausencias más notorias fueron las del oscilante massismo y el bloque PJ. Ayer, Negri -en nombre de Cambiemos- acordó una declaración "política" junto a Graciela Camaño (FR) y esperaba anoche la confirmación del justicialista Oscar Romero, para evitar la espera de una propuesta de la subcomisión que se conformó en la comisión de Relaciones Exteriores de Diputados que lidera Carrió. El kirchnerismo tampoco avala este movimiento y no firmó el documento.

La UCR también aspira a realizar -debe coordinar Cancillería, pero aún está lejos de una definición- un encuentro de legisladores de América latina y Europa que debió concretarse ayer en Brasilia y que se suspendió por el presidente Michel Temer, quien sortea una agitada cornisa en su país por escándalos de corrupción. El objetivo es activar ese convite en la previa de la próxima Asamblea General de la Organización de Estados Americano, que se realizará en Cancún, México, del 19 al 21 de junio próximos.

El Senado también comenzó a mostrar signos de vida. Por un lado, la jefa de bloque del PRO, Laura Rodríguez Machado, firmó esta semana un comunicado de parlamentarios de América Latina sobre la situación en Venezuela para rechazar "la persecución y el hostigamiento hacia los opositores políticos y la injusta detención de los mismos"; y para pedir "la independencia de las instituciones, la restauración" del orden democrático local "que ha desaparecido del mapa latinoamericano" y elecciones "libres" para salir "de las garras del autoritarismo chavista".

Hoy, en tanto, habrá una reunión privada en el salón Gris del Senado -pegado al despacho de la vicepresidente, Gabriela Michetti-, de legisladores de ambas cámaras con la diputada venezolana Delsa Solórzano.

Dejá tu comentario