Congreso: oficialismo frenó la visita de Peña (y lo blinda del PJ )

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Es la segunda vez que se pospone la visita del jefe de Gabinete -ayer canceló un presencia en la Unión Industrial Argentina- a la Cámara alta. Furia en Cambiemos contra la secretaria de relaciones parlamentarias, Lucía Aboud.

"¿Usted tiene idea de las ínfimas ganas que hay en nuestros senadores de tener que recibir sopapos durante varias horas para luego salir a defenderlo en pleno recinto y en este momento? La cuenta no era muy difícil de hacer. De paso, lo blindamos hasta que pueda asomarse nuevamente". La reflexión de un operador top de Cambiemos en el Congreso ante Ámbito Financiero resumió el alivio de un puñado de legisladores oficialistas ante la cancelación de la visita a la Cámara alta que tenía planeada para mañana el jefe de Gabinete, Marcos Peña.

Desde la oposición, un histórico cabalgador de peripecias legislativas manifestó ante este diario: "Es curioso que después del sinfín de maravillosas operaciones que el Gobierno nos regaló el fin de semana pasado quieran dar de baja la sesión. Pero lo que resulta insólito y me parece más grave es que en el decreto donde anuncian la decisión para posponer el encuentro, el oficialismo blanquea la crisis ministerial que tiene. No hacía falta tirar más leña al fuego. Inentendible".

El pedido para posponer la sesión se originó a través del presidente provisional del Senado, Federico Pinedo (PRO), quien logró un rápido acuerdo de los distintos bloques para cancelar el convite. Peña tenía estimado ir a la cámara alta el 29 de agosto, pero el cúmulo de encuentros en el recinto del mes pasado empujó la visita para mañana, que ayer se dinamitó. El jefe de Gabinete también evitó mostrarse anoche en la Unión Industrial Argentina.

Más allá de cancelación, desde el entorno de Peña aseguraron que las respuestas a las preguntas realizadas por los distintos bloques serán publicadas hoy en la web, con el fin de respetar la información que se entrega 24 horas antes de las visitas del funcionario al Congreso. "Con todo lo que pasó la semana pasada, las cuestiones económicas y sociales que enviamos como consultas quedaron viejas", vomitaron anteayer con bronca desde la oposición.

Los legisladores de Cambiemos arrastran, en ambas cámaras, un enojo de varios meses con Peña que se inició tras la partida de Paula Bertol de la secretaría de relaciones parlamentarias, que funcionaba como nexo entre el Congreso y Casa Rosada.

"Bertol se juntaba con todos. Escuchaba, iba y venía. Te anticipaba lo que sucedería. Limaba asperezas o hasta incluso era un fusible en casos de enojos. En fin, todo un combo que desapareció cuando partió a la Organización de los Estados Americanos (OEA). A partir de allí, esa relación se desmadró", reconoció un legislador del PRO a este diario. Mismo sentimiento fue compartido por un sector de la oposición.

En reemplazo de Bertol apareció Lucía Aboud, de extrema confianza de Peña pero de nulo contacto con diputados y senadores. "¿Quién? Pensé que me estabas hablando de alguien de otro partido", se sorprendió un vocero de Cambiemos al ser consultado sobre la funcionaria. A esta altura, en el Congreso prefieren planchar la actividad y esperar el Presupuesto 2019, que vendrá con espesas pinceladas del Fondo Monetario Internacional.

Un paneo en los bloques de Cambiemos muestra un panorama tenso aunque alejado del descontrol en el Senado, con malabares de parte de Pinedo para contener al interbloque de Cambiemos. Allí, la titular de la Cámara, Gabriela Michetti, no aporta ni un gramo de ayuda.

En Diputados, con una bancada mucho más extensa, nerviosa y egoísta, resulta inentendible la falta de tacto del presidente de la Cámara y peronista con témpera Pro, Emilio Monzó. Uno de los pocos que intenta mediar allí es el radical Mario Negri. Por este motivo creció en los últimos meses la contención realizada desde el Ministerio del Interior vía Rogelio Frigerio y, en especial, Sebastián García De Luca.

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