23 de octubre 2014 - 00:00

Conmoción en Israel: una beba murió en un atentado palestino

La parada de tranvía en Jerusalén contra la que embistió ayer un terrorista palestino suele ser frecuentada por  judíos ortodoxos. La ciudad vive desde hace meses una escalada de violencia que preocupa a las autoridades.
La parada de tranvía en Jerusalén contra la que embistió ayer un terrorista palestino suele ser frecuentada por judíos ortodoxos. La ciudad vive desde hace meses una escalada de violencia que preocupa a las autoridades.
 Jerusalén - Una beba de tres meses murió y ocho personas resultaron heridas ayer cuando un automóvil conducido por un palestino vinculado al grupo terrorista Hamás arrolló a un grupo de pasajeros en una parada de tranvía de Jerusalén, lo que el Gobierno de Benjamín Netanyahu calificó como un atentado terrorista.

El palestino Abdel Rahman al Shaludi (de 20 años y con un arresto previo), manejaba el vehículo y fue baleado por un guardia civil israelí tras el hecho, lo que le provocó la muerte. El caso, producido a media tarde, causó enorme conmoción en el país.

"Ataques terroristas" como el de ayer son "típicos de Hamás, socio del presidente Abu Mazen (Mahmud Abás) al frente del Gobierno palestino", bramó Mark Regev, portavoz de Netanyahu. "Abu Mazen insiste con su retórica incendiaria en vez de trabajar para la paz y la reconciliación", añadió, expresando la posición del Gobierno israelí contraria al acuerdo de "unidad nacional" sellado por Hamás y el movimiento laico Al Fatah de Abás.

"He aquí como se comportan los socios del presidente palestino Abu Mazen, que pocos días atrás incitó a atacar a los judíos en Jerusalén", expresó el propio premier en un comunicado. Se refería a una reciente ola de desórdenes en Jerusalén oriental, particularmente en la Explanada de las Mezquitas y en el vecino barrio Silwan, de donde provenía el terrorista y donde son frecuentes los cruces entre palestinos y colonos judíos.

En tanto, el presidente de Israel, Reuven Rivlin, calificó de "acto terrorista" la muerte de la bebé y apuntó, por su parte, a los líderes árabes por atizar los ánimos.

En un comunicado, el jefe de Estado recordó la soberanía israelí sobre Jerusalén e instó a las fuerzas de Seguridad a actuar de forma contundente.

Según testigos, cuando un tranvía se detuvo en la estación del Cerro de las Municiones, cerca del comando policial de Jerusalén, el automóvil conducido por Al Shaludi giró bruscamente y atropelló a toda velocidad a un grupo de pasajeros que estaban bajando del transporte. Luego del impacto, según los medios, el conductor trató de huir a pie, pero un guardia le disparó, hiriéndolo de gravedad. Finalmente murió en un hospital.

La parada suele ser frecuentada por ultraortodoxos que viven en las cercanías, por palestinos que viajan a los barrios árabes de Jerusalén Este y por colonos judíos.

El Movimiento de Resistencia Islámica (Hamás) emitió un comunicado en el que expresa su satisfacción por el ataque que, a su parecer, "es una consecuencia natural de la política israelí en la Explanada de las Mezquitas, en Jerusalén Este".

El riesgo, le dijo la Policía a Netanyahu, es que luego de meses de violencia extendida en Jerusalén la situación se pueda deteriorar rápidamente. Por esa razón, el primer ministro conservador ordenó el envío de refuerzos y llamó a utilizar sistemas tecnológicos sofisticados de seguridad, como el monitoreo de tranvías con telecámaras montadas en un dirigible para prevenir nuevos ataques.

A comienzos de esta semana, la prensa palestina denunció un suceso similar en el que una niña palestina de cinco años murió al ser supuestamente atropellada por un colono en Cisjordania, cerca de Ramala.

Varios enfrentamientos estallaron ayer poco después del episodio en los barrios de Suafat e Isawiyeh, en Jerusalén Este, y en el paso de Qalandia, que controla el tránsito entre esa parte de la ciudad y Ramala.

La tensión se disparó en los barrios árabes de Jerusalén desde que a principios de julio fueran hallados tiroteados los cadáveres de tres estudiantes judíos desaparecidos cuando hacían dedo cerca de la colonia de Gush Etzion, próxima a Hebrón, acción de la que el Gobierno culpó a Hamás.

Días después, un grupo de ultrarradicales judíos apresaron y quemaron vivo en Jerusalén Este a Mohamad Abu Jedeir, un palestino de 16 años, en una venganza que desató enfrentamientos en su barrio, Suafat.

La tensión se multiplicó con la ofensiva israelí en Gaza este verano boreal y los lanzamientos de cohetes desde la Franja, y creció más estas últimas semanas con las incursiones israelíes y las restricciones de la Policía al acceso de los palestinos a la Explanada de las Mezquitas.

La semana pasada se recrudeció después de que un grupo de colonos radicales judíos se instalara en una serie de inmuebles en el barrio árabe de Silwan, vecino al casco antiguo.

Agencias ANSA y EFE

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