El ataque ocurrió en la noche del miércoles contra la Iglesia Africana Metodista Episcopal (AME) Emanuel, una de las congregaciones negras más antiguas del país, mientras un grupo de personas participaba en su interior en una lectura de textos sagrados. Escenario de intentos de levantamientos, incendios, marchas por los derechos civiles, y frecuentada por Martin Luther King, la fundación de la iglesia se remonta a 1816, cuando un grupo de afroestadounidenses dejó la iglesia metodista "blanca" para organizar su propia congregación.
De acuerdo con la Policía de Charleston, el sospechoso, un joven blanco de 21 años identificado como Dylann Roof, estuvo rezando junto a las víctimas durante una hora antes del tiroteo. Entre los nueve muertos, ocho de ellos fallecidos en el lugar del suceso y otro en un hospital, está el pastor y senador estatal demócrata Clementa Pinckney. Además de las víctimas mortales, tres personas sobrevivieron al ataque y, según el relato de una de ellas, el sospechoso justificó su acción y les dijo: "Tengo que hacerlo. Violaron a nuestras mujeres y están tomando nuestro país".
Tras el tiroteo, Roof estuvo en paradero desconocido durante horas antes de ser detenido y la Policía distribuyó varias fotografías del sospechoso al solicitar la colaboración ciudadana para localizarlo. En una de esas fotos, tomada del perfil de Facebook del joven, se lo ve vestido con una campera que tiene, aparentemente, una bandera del sistema de segregación racial sudafricano del "apartheid" y otra de Rodesia, antigua colonia británica que estuvo gobernada por la minoría blanca hasta convertirse en el actual Zimbabue en 1980. Roof permanecía ayer bajo custodia policial.
El jefe de la Policía de Charleston, Greg Mullen, aseguró en una conferencia de prensa estar convencido de que fue un "crimen de odio", y el Departamento de Justicia abrió una investigación para determinar si, efectivamente, la masacre tuvo motivos raciales.
Obama habló sobre el tiroteo desde la sala de prensa de la Casa Blanca, visiblemente afectado y en compañía de su vicepresidente, Joseph Biden. El presidente dijo que conocía al pastor fallecido y a otros miembros de la iglesia, expresó su profunda "tristeza" e "indignación" por el tiroteo y calificó esta "tragedia" de "particularmente desgarradora" porque ocurrió en un lugar donde normalmente se busca "consuelo y paz".
También quiso recalcar que "no es la primera vez" que las iglesias de las comunidades negras del país son atacadas y anotó que este nuevo suceso plantea preguntas sobre una "parte oscura" de la historia de EE.UU.
Pero, más allá de los motivos del ataque, lo que "sí sabemos, una vez más, es que personas inocentes fueron asesinadas en parte porque alguien que quería hacer daño no tuvo problemas en conseguir un arma", enfatizó Obama.
De acuerdo con varios medios, Roof recibió de su padre un arma como regalo en su último cumpleaños. "Seamos claros. En algún momento como país tendremos que considerar el hecho de que este tipo de violencia masiva no sucede en otras naciones avanzadas. No sucede en otros lugares con esta frecuencia", reflexionó Obama.
"Y está en nuestro poder hacer algo al respecto", agregó Obama, quien reconoció que una de las mayores frustraciones de su mandato ha sido el fracaso de sus esfuerzos para lograr un mayor control de la venta y la posesión de armas en el país.
"He tenido que hacer declaraciones como ésta demasiadas veces", subrayó Obama, cuya indignación de ayer recordó a la que mostró, también desde la Casa Blanca, tras el tiroteo en una escuela de Newtown en el que murieron 20 niños el 14 de diciembre de 2012, uno de los "peores" días de su mandato, como él mismo reconoció.
Mother Emanuel fue la iglesia donde en 1820 uno de sus fundadores, Denmark Vesey, planificó una revuelta de los esclavos. Pero el plan fue frustrado por las autoridades, mientras Vesey fue ahorcado y el edificio religioso, incendiado. Refundada en 1834, el templo dio techo a las liturgias hechas en secreto por ciudadanos de color ante la proclama contra las comunidades cristianas negras del sur. Reconocida finalmente en 1865, Mother Emanuel fue el destino, un siglo después, de una marcha por los derechos civiles conducida por Coretta Scott King. Ayer su historia volvió a teñirse de sangre.
| Agencias EFE, AFP, Reuters, |
ANSA y DPA


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