30 de diciembre 2008 - 00:00

Constructora se queda sin socio de EE.UU.

José María Aznar
José María Aznar
La crisis inmobiliaria internacional sigue teniendo efectos negativos sobre la actividad en la Argentina: la desarrolladora inmobiliaria Euromayor anunció ayer en una carta a la Bolsa porteña que todos sus directores habían renunciado, y agrega una convocatoria a asamblea de accionistas para la primera semana de febrero a fin de reemplazarlos.
Lo importante detrás de esta (aparentemente) formalidad es que el fondo estadounidense JE Robert, que en junio de 2007 había aportado u$s 25 millones para quedarse con el 45% de la local. Euromayor es la cotizante del grupo cordobés ECIPSA, que encabeza el empresario Jaime Garbarsky.
La entrada del fondo -que según su sitio de internet manejaba u$s 10.000 millones para inversiones inmobiliarias en todo el mundo- se produjo obviamente en otro contexto; además, prometían aportar otros u$s 100 millones para fondear los diversos proyectos que tenía en marcha o en carpeta ECIPSA.
Quien selló la operación fue nada menos que el ex presidente español José María Aznar, presidente de JE Robert para América Latina y España. El fondo, cabe apuntarlo, tenía fuertes intereses en la península ibérica, una de las zonas del planeta más castigadas por el estallido de la denominada «burbuja inmobiliaria».
Seguramente por esto la gente de JE Robert le habría comunicado -según fuentes del mercado- a Garbarsky su decisión de retirarse del mercado argentino y deshacer su promesa de seguir aportando a la desarrolladora argentina. El cambio de directorio, entonces, sería nada más que la formalización de la salida de JE Robert y la «marcha atrás» en la compra. Desde hace algunos meses ECIPSA ya venía modificando sus cuadros gerenciales. Este diario intentó comunicarse con Garbarsky, pero no respondió a ninguno de los llamados que se le hicieron.
El empresario -que también es dueño de la bodega Finca El Retiro- había concretado diversos emprendimientos muy exitosos en Córdoba, sobre todo en la modalidad de barrios cerrados. La incorporación de un socio estratégico como JE Robert le había dado el combustible necesario para encarar su llegada al área metropolitana de Buenos Aires.
Los fondos de JE Robert también iban a destinarse a la finalización de proyectos en Mendoza y en Córdoba, que van desde complejos de casas populares y barrios cerrados con cancha de golf en el Gran Córdoba, hasta torres de departamentos en la capital mendocina. El proyecto de Garbarsky de casas populares, que llevaba el nombre de Netanya, ahora quedó en veremos no sólo por la salida del fondo estadounidense sino también por la propia situación económica argentina.
El aporte inicial de u$s 26 millones iba a ser desembolsado en dos etapas: una de u$s 10 millones para los proyectos del interior y otra de u$s 16 millones para poner un pie en el Gran Buenos Aires. No está claro si el segundo desembolso llegó a concretarse.
Desde hace años ECIPSA viene utilizando los fideicomisos securitizados con las hipotecas de los bienes que construye y vende como método para fondearse; la nueva realidad financiera hizo casi inviable esta modalidad de captar fondos.
El problema, obviamente, no es sólo de ECIPSA: la gran mayoría de los desarrolladores y constructores echaron mano, que colocaban fideicomisos financieros entre inversores institucionales, o sea básicamente a las ahora desaparecidas AFJP; los que siguen existiendo son los fideicomisos «privados», o sea los que constituyen varios socios para construir un edificio y recuperar su inversión a cambio de un número de metros cuadrados proporcional a su aporte.

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