Igualmente, no fue Cristina de Kirchner la más errada con su vestuario. Curiosamente, los verdaderos protagonistas de la noche fueron quienes más desaciertos sumaron. Guillermo Francella, Ricardo Darín y Juan José Campanella -el director del film- aparecieron de sport, con saco y pantalón, y camisa de algodón. La ocasión merecía traje y corbata. Pero la mística que practican algunos artistas los lleva a mostrarse descontracturados con los anfitriones, como Sebastián Ortega, que a la entrega de los Martín Fierro va de jean y zapatillas. Inadmisible tal rebeldía de ajuar en señores que ya nada tienen de adolescentes y frente a una mandataria.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario