11 de marzo 2015 - 00:00

Córdoba anuló obra clave tras caída de crédito por u$s 193 M

Juan Schiaretti y Jorge Capitanich
Juan Schiaretti y Jorge Capitanich
Córdoba - Sobre llovido, mojado. Cuando todavía no había terminado de dimensionar la inversión que será necesaria para reconstruir la zona arrasada por el feroz temporal, el Gobierno de José Manuel de la Sota tuvo que desandar el camino hacia la concreción de dos gasoductos troncales para el interior provincial.

En medio de la profundización de la crisis política y económica del Gobierno de Dilma Rousseff y de los sucesivos desencuentros entre el gobernador y la Casa Rosada, la provincia rescindió los contratos de obra suscriptos debido a la caída de un crédito del Banco Nacional de Desarrollo y Comercio Exterior (BNDS) de Brasil por cerca de u$s 193 M.

La decisión responde a una sumatoria de obstáculos. Por un lado, la administración cordobesa responsabiliza al Gobierno nacional por la dilación de los avales necesarios para la llegada de los fondos. Por otro lado, el forzado ajuste de la banca brasileña terminó de darle el tiro de gracia a la expectativa de financiamiento externo de los cordobeses.

En rigor, el BNDS pasó de prestar u$s 802 millones en 2011 a sólo u$s 22 millones en 2014. Esa magra evolución forzó la búsqueda del Gobierno de nuevas fuentes de financiamiento, como por ejemplo China.

La caída de un megaproyecto atado a fondos brasileños no es una sorpresa. En 2013, la provincia de Mendoza debió resignar el plan para extraer potasio en Río Colorado de la minera Vale, que prometía una inversión de u$s 3.000 M.

Esta semana, la Agencia Córdoba de Inversión y Financiamiento activó la orden de De la Sota de poner fin a los acuerdos suscriptos con la UTE integrada por Andrade Gutierres SA, IECSA SA, para la ejecución del proyecto, provisión de materiales y construcción de las obras para los ductos Centro, Sur y Ruta 2, y Norte y Este.

En 2008, el Gobierno de Juan Schiaretti llamó a licitación internacional para la construcción de los gasoductos troncales de Córdoba, estableciéndose que los oferentes debían proveer el financiamiento de al menos el 75% del precio de la obra. Allí surgió la propuesta de acercar financiamiento del BNDS para cubrir los u$s 257 millones presupuestados inicialmente.

Un año después, los contratos se suscribieron y se inició la etapa de tramitación ante el Ministerio de Economía de la Nación y el Central para tornar operativo el crédito. Allí arrancó una maraña de gestiones y dilaciones que se extendió hasta diciembre pasado, cuando el ahora ex jefe de Gabinete Jorge Capitanich garantizó las gestiones al Gobierno de De la Sota. Pero esos avales nunca llegaron, lo que facilitó, de alguna manera, el plan de ajuste de la banca brasileña que comunicó al Gobierno de Córdoba que se había vencido el plazo para el financiamiento.

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