El viceministro de Trabajo de Brasil, Paulo Roberto Pinto, renunció ayer tras ser implicado por la Policía en una red de corrupción que habría desviado unos u$s 174 millones de dinero público. Por este asunto ya fueron detenidas 23 personas y este lunes fue citado Pinto a declarar ante la Policía, quien negó toda responsabilidad pero aun así permanece entre las personas investigadas. Además, el ministerio también destituyó ayer a otros dos altos cargos de la cartera.
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