Corte de EE.UU. da un guiño y avala acuerdo con buitres

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• EL MÁXIMO TRIBUNAL ACEPTÓ PRÓRROGA HASTA DEFINIR PAGO

La Corte Suprema de los Estados Unidos también le dio un guiño, casi inédito en esa instancia, ayer al país al reprogramar la fecha de una audiencia pactada para mañana 9 de marzo, al 22 de abril. La cita en el máximo tribunal de EE.UU. estaba pactada para tratar el caso del "álter ego" en la responsabilidad del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y había sido organizada a pedido de algunos fondos buitre que no aceptaron el fallo adverso de la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York que en agosto del año pasado le había dado la razón a la Argentina, había determinado que la entidad financiera no es responsable de los compromisos de deuda contraídos por el país, por lo que sus bienes no pueden ser embargados. La Corte había programado luego a pedido del país la audiencia del 9 de marzo; pero en un gesto casi inédito en ese nivel, el máximo tribunal aceptó correr la fecha en un movimiento interpretado por todas las partes involucradas en el "juicio del siglo" como un gesto a la espera que antes de esa fecha las partes lleguen a un acuerdo final.

Para esto colocaron el nuevo encuentro para el 22 de abril, luego del "deadline" del 14 de ese mes, día fijado por Thomas Griesa como el plazo máximo para que el país cumpla con su promesa de liquidar la deuda con los fondos buitre y holdouts que aceptaron la oferta que llevó a Nueva York el secretario de Finanzas Luis Caputo la primera semana de febrero. Así, todas las causas conexas y audiencias pactadas antes del acuerdo entre el país y los principales acreedores quedan programadas para luego del 14 de abril, y a la espera de que el Congreso Nacional defina, para bien o para mal, la autorización a pagar a los acreedores. A la espera de cumplir con el compromiso firmado por Caputo también aguardan definición el caso de la habilitación de la cláusula "Discovery" por parte de Thomas Griesa para avanzar en eventuales embargos a la petrolera Chevron por su acuerdo con YPF por Vaca Muerta, la responsabilidad final del Bank of New York Mellon, la del Citibank y las apelaciones por la emisión por parte de la Argentina del Bonar 24 en abril del año pasado.

La causa por el "álter ego" del Central había sido uno de los pocos triunfos que el país logró el año pasado en los tribunales norteamericanos. Fue cuando en agosto de 2015 la cámara de Nueva York, en un escrito de 43 páginas (toda una enormidad para la escueta Justicia norteamericana), retó a Griesa y dijo que el juez erró en su fallo de primera instancia, al no aceptar la "propia inmunidad" del Banco Central en el conflicto de deuda del país con los fondos buitre. Los impulsores de esta demanda, que data de 2012 con un fallo de Griesa de 2013, fueron obviamente el fondo NML Elliott, de Paul Singer, y EM Dart, de Kenneth Dart. El primero luego siguió adelante con el juicio del fondo que el país perdió en junio del año pasado al ser rechazada la apelación por parte de la Corte Suprema de Justicia de los Estados Unidos; mientras que el segundo se sumó a los "me too" que llegaron al reclamo luego de ese fallo. Luego fue el primero que aceptó la oferta de Caputo, mientras que el Elliott fue uno de los últimos.

En la demanda los abogados de Elliott y Dart habían pedido a Griesa que declare al BCRA como un "álter ego" del país, y, por lo tanto, corresponsable del pago de la deuda en default y embargables sus bienes en el exterior, incluyendo la sede física de la entidad en pleno Wall Street. La Corte revirtió entonces el fallo de 2013, y ratificó la jurisprudencia de la Justicia de los Estados Unidos, que siempre defendió la autonomía y autarquía de los bancos centrales que operan en el sistema financiero de ese país. Con esto, además la cámara defiende un negocio de millones de dólares, vinculado a la cantidad de dinero que los bancos centrales de todo el mundo mueven en Wall Street. El próximo paso que espera la Argentina de la segunda instancia de Nueva York es un fallo similar que proteja las sociedades con mayoría accionaria del Gobierno argentino, como YPF o ENARSA, también en la mira de los fondos buitre.

En el fallo la Camara de Apelaciones se aclaraba igualmente que, pese a la decisión favorable, la Argentina "no significa que el país pueda evitar tener que negociar con los acreedores para encontrarle una solución al conflicto" y llamaba a la última instancia judicial a procurar esta acción, lo que ahora la Corte aceptó.

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