Cosecha de malos datos

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Se quedaron faltos de ingenio los que procesan las novedades del mundo y van suavizando las malas, a veces hasta hacerlas pasar por buenas, o procuran hacer equilibrio buscando cualquier ratio que posea cariz de potable.

O bien, como confluyeron malos datos en todas las regiones, declinaron hacer el intento y que los índices las juzgaran. El resultado, natural y no forzado, fue una baja generalizada en casi todos los recintos globales y la «nota de color» proveniente de Atenas y Madrid -dos joyitas económicas- que se marcaron a favor.

Apenas quedó el juego de las «expectativas», los europeos esperando que el Banco Europeo salga a asimilar deudas tóxicas, o que la Reserva Federal se tome de los ratios decadentes de Estados Unidos y envíe otra ronda de «tragos gratis». Así, el Dow decayó un 0,42 por ciento, replicando con el 1,83 por ciento en el Bovespa, llegando al Merval con casi el 1 por ciento de caída. Mínimo en «2363» puntos, con fugaz paso por los «2403» y finalizando debajo del piso perforado hasta los «2379» puntos. Diferencias con «32» plazas en alza, por «60» en descenso y otras «6» sin cambios. Solamente dos, de las «12» líderes, con aumentos -el Francés y Pampa-, casi neutra Tenaris, con las restantes desagiando sus cierres previos. Ya con el circuito completo, al menos se levantó esa «lápida» mostrada el lunes -con sólo $ 8 millones- y el total de los negocios reunió casi los $ 22 millones, suma que -siendo muy magra- alcanzó otro calibre, simplemente por comparación con lo hecho el lunes. La atracción de hoy pasa por ver qué aparece de la fábrica de estímulos dialécticos, que ayer no trabajó. Y la Bolsa, arrugada.

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