15 de noviembre 2016 - 00:00

Crece el cisma en la oposición y Maduro consigue oxígeno

Caracas - Los primeros acuerdos de un diálogo que busca resolver la crisis política y económica en Venezuela dejaron a la oposición dividida y al Gobierno con más oxígeno para mantenerse en el poder, afirmaron ayer analistas.

Con la facilitación del Vaticano, delegados del chavismo y de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) asumieron el sábado compromisos para paliar la escasez de alimentos que afecta al país petrolero y lograr la independencia de los poderes del Estado.

Los analista reconocen eso como avances, pero creen que la MUD se desgasta al no haber definido nada sobre su principal meta: la reactivación del referendo revocatorio contra Nicolás Maduro -suspendido el 20 de octubre- o un adelanto a 2017 de las elecciones presidenciales previstas para fines de 2018.

"A nivel de percepciones es evidente que este round lo ganó el Gobierno por knock-out: logró calmar a la gente, validarse como negociador con participación internacional y acentuar la división opositora", aseguró Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis.

Para el constitucionalista Juan Manuel Raffalli la salida electoral es "el corazón del asunto", y si se pasa por alto, puede deslegitimar a la representación de la coalición opositora.

"La MUD quedó en una posición muy incómoda ante sus electores porque las cosas que parecían esenciales no están en este acuerdo, no se están discutiendo o por lo menos el Gobierno está cerrado a discutirlas", agregó el académico Benigno Alarcón.

Intentando apaciguar las críticas, el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, reiteró ayer que el objetivo sigue siendo sacar al chavismo del poder: "Comprendo la ansiedad y urgencia del pueblo, pero estamos en dictadura y conseguir esto es más complejo", subrayó.

Maduro, quien enfrenta una enorme impopularidad ante el cansancio de la población por la falta de alimentos, medicinas y el altísimo costo de vida, descartó el domingo que la negociación incluya un adelanto de elecciones o un referendo en su contra.

La mitad de la treintena de partidos que forman la MUD se marginó del proceso de diálogo, incluidos los que lideran el dirigente encarcelado Leopoldo López y la exdiputada María Corina Machado, quienes el fin de semana reiteraron su rechazo al diálogo.

Para los analistas, los mayores logros del Gobierno fueron la división de la MUD y la desactivación de las protestas, que en septiembre y octubre llegaron a su máxima convocatoria con cientos de miles de personas exigiendo el revocatorio.

La presión internacional también bajó ya que mientras haya diálogo "nadie va a pedir" la aplicación de la Carta Democrática, un mecanismo de la Organización de Estados Americanos (OEA) para casos de ruptura del orden democrático, que pedía la oposición.

Entre los acuerdos de la mesa de diálogo figura superar el desacato de la mayoría opositora en la Asamblea Nacional, declarado por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) tras la juramentación de tres diputados cuya elección fue suspendida por denuncias de fraude. Además, el relevo de dos rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE) -al igual que el TSJ acusado por la oposición de servir al oficialismo-, cuyo período vence en diciembre.

Agencia AFP

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