19 de septiembre 2011 - 00:00

Crece pelea por la segunda minoría y sus beneficios

Oscar Moscariello
Oscar Moscariello
Entre el kirchnerismo y el PRO ya avanzan algunos acuerdos en la Capital Federal, más allá de que a nivel mayor no prosperen por ahora señales de una cohabitación pacífica asegurada. En lo último que coincidieron los diputados del macrismo con los del Frente para la Victoria es en hacer valer los números de los comicios porteños y, por lo tanto, hacer descender el status que mantiene el bloque de aliados a Fernando Pino Solanas, que por cierto mantiene pujas internas desde que el cineasta cortó con el socialismo de Hermes Binner y parte de su tropa se fue con el candidato a presidente. Aparentemente, el bloque se mantiene unido y lo intentará para después de diciembre, cuando se renueven las bancas.

Así, Proyecto Sur llegaría a 11 diputados si suma los propios y un izquierdista, pero como ocurre en las filas de Elisa Carrió también habrá exilios.

El kirchnerismo en su versión oficial tendrá 7 diputados, pero pone en la cuenta a los bloques aliados que en conjunto le agregan 8 diputados, llegando a 15. En los papeles será difícil mantener esa cuenta, porque nadie apuesta a la unificación de esas porciones donde deberían convivir, por ejemplo Aníbal Ibarra, María José Lubertino, Gabriela Cerruti, María Rachid, entre otros, bajo el mando del joven de La Cámpora Juan Cabandié, titular de la bancada Frente para la Victoria.

El macrismo hasta estaría dispuesto a hacer esa excepción y reconocer que aún dividido, el kirchnerismo es la segunda fuerza en la Capital Federal, según los comicios de julio, y debería serlo también en la Legislatura porteña. Esa posición tiene que ver con la disputa ya lanzada por el reparto de las vicepresidencias. El cargo de titular de la Legislatura lo ejerce el vice primero que propone el oficialismo (sólo durante la gestión del ex jefe porteño Ibarra, gobernó la Legislatura la oposición). Actualmente, la vicepresidencia primera la ejerce Oscar Moscariello, pero podría sucederlo Cristian Ritondo. La segunda está a cargo de Julio Raffo, del solanismo; y la vice tercera, de la Coalición Cívica, que desaparecerá de ese reparto.

Los K aún no armaron la terna en caso de ganar la pelea por ocupar el puesto de Raffo, pero preferirían que allí desembarcara un representante de las bancas aliadas al Frente para la Victoria. Le quedaría a Proyecto Sur el tercer puesto, casi irrelevante, pero finalmente una cortesía de los otros dos bloques. El acuerdo se coronará con las presidencias de comisiones. Será, de todos modos, algo simbólico, ya que el interés mayor de los bloques es la asignación de los puestos en organismos de control y otros externos que deben renovar sus sillas, y, en algunos casos, el número de diputados es la regla para las designaciones.