- ámbito
- Edición Impresa
Cristina, anoche con Carmena
Cristina de Kirchner anoche con Manuela Carmena y funcionarios.
Participaron también del encuentro Carlos Zannini, Axel Kicillof, Aníbal Fernández y el embajador en España, Carlos Bettini.
Carmena, llamada la "jueza roja" en sus días en la magistratura española, participará esta tarde en la actividad "Reinventemos la Justicia", organizada por Justicia Legítima en la Facultad de Derecho de la UBA, donde se resaltará su antiguo rol en la fundación de una entidad equivalente, la de los Jueces para la Democracia de España.
La visitante, de 71 años, asumió hace dos meses la alcaldía de la capital española tras un resonante triunfo en el que le arrebató el principal bastión electoral al Partido Popular, la agrupación conservadora de Mariano Rajoy, que había gobernado allí desde 1991 ininterrumpidamente.
Lo logró de la mano de una alianza de izquierda de la que forma parte el partido emergente Podemos, que pretende representar a los indignados y que cuenta entre sus principales fuentes ideológicas a inspiradores del "populismo académico" argentino, con Ernesto Laclau a la cabeza.
Pero Carmena no pertenece a Podemos y más de una vez ha mostrado posturas divergentes con esa agrupación, a la que le achaca un apuro desmedido por llegar al poder. De más que reciente salto a la política, la alcaldesa se ha fijado metas menos académicas y más concretas para su administración.
El breve lapso que lleva en el cargo le permite esgrimir con orgullo un primer logro: haber llevado prácticamente a cero los desalojos de deudores hipotecarios, un flagelo social que explicó en buena medida su victoria en las urnas.
Lo hizo con buenos modos: a través de la creación de una Oficina de Intermediación Hipotecaria, que intercede ante los bancos para entablar procesos de negociación cuando la ejecución de las propiedades está a punto de producirse.
Sin embargo, su actuación no estuvo exenta de polémicas. La primera fue el hallazgo de tuits antisemitas de su primer delegado de Cultura y Deportes, Guillermo Zapata, quien debió renunciar.
Otra fue su decisión de poner en marcha una página web, "Versión original", destinada a refutar las informaciones de la prensa independiente, una suerte de "6-7-8" digital a la española.
Su militancia comunista y antifranquista, su prédica anticorrupción y su permanente defensa de los derechos humanos fueron sus principales cartas de presentación ante el electorado.
También lo fue su actuación judicial de 45 años, que comenzó en el fuero laboral y terminó como miembro emérito del Tribunal Supremo. Desde su retirada del servicio, se dedicó a "explicar la Justicia" a la gente a través de conferencias y escritos. Esa vocación la trae a Buenos Aires y llamó la atención de los miembros de Justicia Legítima, que hoy la rodearán como a una celebridad.

