La presidente Cristina de Kirchner confirmó la continuidad de toda la cúpula de las Fuerzas Armadas para 2009. Las fuerzas están en receso de verano, pero las comunicaciones internas funcionaron a pleno en la difusión de los radiogramas con la orgánica del poder militar. Nada cambió. Permanecen en sus puestos el brigadier general Jorge Chevalier, a cargo del Estado Mayor Conjunto (EMC); el general de división Luis Pozzi al frente del Ejército Argentino, el almirante Jorge Godoy, titular de la Armada y el brigadier general Normando Costantino, a cargo de la Fuerza Aérea.
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Pozzi aún aguarda que la Comisión de Acuerdos del Senado apruebe su ascenso a teniente general, máxima jerarquía del Ejército. La Ley Nº 19.101 del personal militar establece que el titular del arma debe tener ese rango; Pozzi asumió en setiembre de 2007 y recién ahora el Poder Ejecutivo envió el pliego de ascenso para ser tratado en el Congreso. Todo tipo de especulaciones políticas rodearon la demora de la Presidente en dar a conocer los máximos cargos militares, entre ellas la presunta remoción de Nilda Garré del puesto en Defensa, descartada así por la fuerza de los hechos.
Hay asuntos pendientes en la Justicia que si evolucionan mal podrían modificar la situación en dos fuerzas: el Ejército y la Armada. Una denuncia en la Justicia federal (juzgado de Claudio Bonadío) contra Pozzi por presunto contrabando, radicada por la contratista china Taltec SA, y en el caso de los marinos, falta el pronunciamiento de la Cámara de Casación acerca de qué jurisdicción es competente para entender en el proceso de espionaje ilegal que se les sigue a Godoy y su segundo Benito Rótolo. También está a consideración una apelación a la «falta de mérito» que había dictado el juez de primera instancia, planteada por la querella con la firma de Horacio Verbitsky.
Sí hubo cambios en las segundas líneas del armado castrense. Los más significativos son: la designación del general de división Eduardo Lugani como subjefe del Ejército. Este longilíneo oficial superior, recordado en Haití -fue segundo comandante de la misión de Cascos Azulespor lucir lustrosos borceguíes y ejercer férreo control de las fuerzas, se ganó la estima de sus pares al enfrentar los peores momentos de la crisis humanitaria del país caribeño tras el paso del huracán Jeanne en 2004.
En la Armada, el contraalmirante Daniel Hyndrickx fue seleccionado por el jefe naval Godoy para el cargo de secretario general, puesto clave para la vinculación política e institucional de la fuerza. Los «fierros marinos», el Comando de Operaciones Navales, quedaron a cargo del vicealmirante Carlos Paz, mientras que al frente de la Dirección General del Material, la estructura de proyectos y adquisiciones, está el vicealmirante Luis Manino.
Fuerza Aérea
Continúa en el mismo puesto el vicealmirante infante de marina Enrique Olmedo, director general de personal naval, pilar en el esquema de decisión y poder interno del titular de la Armada.
La Fuerza Aérea tiene nuevo subjefe: el brigadier mayor José Álvarez, quien dejó el Comando de Regiones Aéreas, un destino caliente donde se hacen eco los conflictos del sector aerocomercial y que este año pasará todas sus funciones a la flamante Administración Nacional de la Aviación Civil (ANAC) comandada por el ex gobernador de Mendoza Rodolfo Gabrielli. El reemplazo de Alvarez en Regiones Aéreas es el brigadier Marcelo Ayerdi, que tiene ahora en sus manos la brasa ardiente de la transición hacia la estructura política de la ANAC. El jefe Costantino estrena también su propio secretario general, el brigadier Jorge Reta, un aviador fogueado en la relación con los medios de comunicación y el mundo político.
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