11 de abril 2012 - 00:00

Cristina, con el vice y medida anti-Moyano

La Presidente acompañada por Amado Boudou y Abal Medina, ayer en el acto de Casa de Gobierno.
La Presidente acompañada por Amado Boudou y Abal Medina, ayer en el acto de Casa de Gobierno.
Escoltada por Amado Bou- dou, Cristina de Kirchner dio ayer otro paso en su batalla silenciosa con Hugo Moyano: anunció una línea de créditos blandos para facilitar la renovación de la flota de camiones, ceremonia de la que no participó -no fue invitado- el jefe de la CGT.

En otros tiempos, esos anuncios contaban inevitablemente con el acompañamiento de Moyano. En rigor, los programas de ese tipo en los últimos años formaron parte de un esquema que otorgó al gremio de camioneros un rol protagónico.

La clave fue el REFOP, un sistema por el cual las empresas que tenían a sus empleados agremiados al sindicato de Moyano contaban con ventajas en los aportes patronales, fondo con el que se subvencionaban los planes para la compra de camiones.

En etapa de distanciamiento pronunciado, el esquema cambió: ahora el fondeo operará a través del Banco Nación.

En esa línea, ayer Cristina -que no mencionó ninguno de los casos resonantes de estos días: Ciccone y Righi- anunció créditos blandos a tasas bonificadas fijas en pesos de entre un 5 y un 9 por ciento anual, para ampliar o renovar la flota de transporte e impulsar la producción nacional y venta de camiones.

El programa cuenta con un cupo de 8.500 millones de pesos en el primer año, y la bonificación de la tasa depende del tamaño de la empresa y de su ubicación geográfica.

El nuevo esquema de financiamiento también comprende a personas y pymes que tengan dificultades de acceso al crédito bancario.

De hecho, Cristina admitió durante su discurso que la anterior línea oficial de créditos que impulsó el Gobierno para tal fin «no tuvo el éxito esperado», debido a que las pymes no pudieron cumplir con todos los requisitos solicitados por el BN.

Por eso, aclaró: «Entonces ya saben dónde hay que patear la puerta, porque es mucho el esfuerzo que uno pone y después las cosas se ven complicadas por la burocracia. Lo de patear puertas lo dije en serio, y si hay que patear otra cosa, también. Seamos guardianes de las cosas que estamos haciendo; las decisiones tienen que bajar y ejecutarse. Los funcionarios somos los primeros responsables, pero cada uno de nosotros tiene que vigilar que las cosas se hagan».

Participaron de la ceremonia el jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y los ministros de Industria, Débora Giorgi, y de Economía, Hernán Lorenzino.

Asistieron, además, el titular de la UIA, José Ignacio de Mediguren; el de la CAME, Osvaldo Cornide; el titular del sindicato de la OUM, Antonio Caló; el del SMATA, Ricardo Pignanelli, y el número dos de la CTA, Pedro Waseijko.

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