28 de enero 2011 - 10:55

Cristina paga calma de Moyano

Comenzó a girar el premio de $ 250 millones del fondo solidario de obras sociales

Hugo Moyano
Hugo Moyano
Fondos frescos para los sindicatos. El Gobierno comenzó ayer a poner en práctica la promesa de la presidente Cristina de Kirchner de derivarles a las obras sociales gremiales 1.000 millones de pesos durante el año electoral. Lo hizo a través de un decreto que ordenó girarles a las organizaciones sanitarias 250 millones de pesos, como parte de un paquete que incluirá en los próximos meses otras tres cuotas por igual monto. El dinero corresponde al Fondo Solidario de Redistribución (FSO), que se compone de una parte de los aportes de las propias obras sociales y que en la actualidad asciende en total a 6.000 millones de pesos.

El Decreto 77/2011, publicado ayer en el Boletín Oficial, organizó un mecanismo de reparto del dinero que, según los funcionarios encargados de elaborarlo, garantizará un mayor flujo de fondos a las obras sociales que más aportan al sistema y a las que atienden a las poblaciones más vulnerables, como jubilados, personal doméstico y monotributistas.

El decreto de ayer se suma a la resolución publicada el miércoles que puso en ejecución la primera de las cuatro cuotas trimestrales que todos los años aporta la Administración de Programas Especiales (APE) a los gremios para el reembolso de los tratamientos médicos más complejos. Esa normativa ordenó destinarles a las obras sociales otros 240 millones de pesos.

La agilización en la entrega de recursos a los gremios era una demanda constante del jefe de la CGT, Hugo Moyano, en cada conversación con la jefa de Estado. Del cumplimiento de los compromisos de la mandataria dependía, en buena medida, el nivel de respaldo de los gremios alineados con el camionero para la campaña electoral del oficialismo, así como su participación en un eventual acuerdo social con las cámaras patronales, una medida muchas veces anunciada, pero hasta ahora no concretada.

De los 250 millones dispuestos ayer, el 30% se destinará en proporción a los aportes que haya realizado cada gremio al FSO. Es decir, aquellos que más dinero volcaron por mayor cantidad de afiliados o por ingresos más altos, más plata recibirán. Mientras que otro 27,8% se repartirá en relación con la cantidad de afiliados por obra social registrados en el sistema.

El resto del dinero (un 42,2% o 105 millones de pesos) irá a parar en mayor medida a las obras sociales que cubran a afiliados «vulnerables» o que integran las denominadas «poblaciones de riesgo».

Un 16,5% del total de la plata llegará en mayor medida a las organizaciones que atienden a monotributistas, que por lo general pagan mucho menos que los afiliados de origen por la cobertura médica de las obras sociales. Otro 12,5% se repartirá en función de la cantidad de beneficiarios «pasivos» (jubilados y pensionados), en tanto que el 13,2% restante, a las que atienden a personal doméstico, pasantes y personas que cobran el Fondo Nacional de Empleo.

En la Superintendencia de Servicios de Salud dijeron que el mecanismo aplicado garantizará que habrá fondos frescos para las 300 obras sociales que integran el sistema, y que los porcentajes asegurarán equidad y transparencia en el reparto del dinero.

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