9 de agosto 2010 - 00:40

Cristina y Lula: cada vez que se ven usan la misma ropa

Como si se hubieran puesto de acuerdo, Cristina de Kirchner y Lula da Silva usaron el sábado, en la asunción del presidente de Colombia, el mismo vestuario que exhibieron en los festejos por el 25 de Mayo.
Como si se hubieran puesto de acuerdo, Cristina de Kirchner y Lula da Silva usaron el sábado, en la asunción del presidente de Colombia, el mismo vestuario que exhibieron en los festejos por el 25 de Mayo.
Cuesta imaginar que Cristina de Kirchner y Lula da Silva puedan tener en común algo más que ideas políticas. Sin embargo sorprendieron las coincidencias en el look: repitieron el sábado el vestuario para la ceremonia de asunción del nuevo presidente de Colombia, Juan Manuel Santos.

La ocasión era digna de estreno, pero tanto la argentina como el brasileño prefirieron lo viejo y, en sintonía, abrieron el armario para descolgar la ropa que estrenaron para el festejo del 25 de Mayo, como si buscaran una versión nueva de la misma foto.

Él, con el mismo traje negro y corbata a rayas amarillas, celestes, azules, verdes y negras (difícil de olvidar por su estridencia), que además había usado tan sólo cinco días antes, cuando visitó San Juan por la Cumbre del Mercosur. Ella repitió sólo ese abrigo turquesa de terciopelo italiano con puños bordados con piedras blancas y celestes, que en el acto central para el Bicentenario de la Revolución de Mayo, la abrigó para caminar hasta el Cabildo y de allí al palco de la avenida 9 de Julio, como si disimulara envolverse en una lujosa bandera argentina. La coincidencia, tanto en la fecha de estreno como de repetición de los ajuares, resulta al menos curiosa. ¿Se pusieron de acuerdo para ensayar un plan de austeridad en su indumentaria?... o quizás se trate de una cábala.

Como fuere, también resulta llamativo ese gesto en Cristina de Kirchner, que siempre que viaja opta por sacar a relucir las novedades de su vestuario. Tal vez fue sólo darse el gusto de volver a usar esa prenda que se llevó todas las miradas cuando la exhibió por primera vez, especialmente por el costoso detalle de pedrería bordada. Igualmente no faltó ropa nueva. Un trajecito celeste de lana con falda al bies, zapatos dorados y aros de brillantes, como para no pasar inadvertida. Pero otra vez mezcló todo. Con zapatos dorados jamás deben llevarse joyas plateadas y el sobre de cuero beige no tenía nada que ver con la gama de su calzado.

Al menos estuvo más prolija que el presidente de Uruguay, José Mujica, quien olvidó las reglas del buen gusto al exhibir una camisa decididamente olvidada por la plancha. Obvio: se rebeló a los protocolos y se negó, como es costumbre en él, a usar corbata.

Miradas

En el extremo opuesto se ubicó María Clemencia Rodríguez, la nueva primera dama colombiana. La esposa de Santos acaparó todas las miradas el sábado por su elegancia y belleza. Envidiable su escultural figura y su buen gusto. Al revés de Cristina de Kirchner, aboga el look clásico y chic, y la regla «menos es más». Pocos accesorios, colores pasteles y finos trajecitos de alta costura y chaquetas bordadas, acompañadas de un maquillaje suave para resaltar sus finos rasgos, son las características del sello Rodríguez. Un estilo parecido al de la local Karina Rabollini y al de la primera dama francesa Carla Bruni.

Sin dudas fue la mejor ataviada en la asunción de su marido, con un vestido de falda tubo color perla, con apliques de flores lila en el escote y mangas tres cuartos de puño amplio y doblado hacia arriba. Completó con sobre del mismo color del vestuario y zapatos violetas, y un sencillo peinado con el cabello recogido que destacaba su mirada. Su acertada elección despertó la atención de los críticos de moda a nivel mundial, quienes le auguraron un buen futuro como ícono fashion y la presentaron como una potencial competencia para Michelle Obama en el podio de la política mejor vestida de América.

Cristina de Kirchner tendrá nueva competencia de ahora en más en los encuentros con pares regionales. Deberá competir por los flashes de las fotos no sólo con la esposa de Obama, sino con la primera dama colombiana. Deberá aprender que colgarse de todo no es garantía de ganar elegancia. Por ahora el primer round lo ganó María Clemencia Rodríguez.

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