25 de mayo 2012 - 00:00

Cristina y Scioli, juntos en show del 25 de Mayo en el sur

Cristina de Kirchner, Daniel Scioli
Cristina de Kirchner, Daniel Scioli
Las bajas temperaturas sureñas y una gripe persistente lo frustraron: Cristina de Kirchner y Daniel Scioli se iban a cruzar, anoche, en Bariloche durante la previa del show patrio que la Presidente encabezará este mediodía a 202 años del 25 de Mayo de 1810.
Scioli apostó al azar. Llegó ayer a la tarde a Río Negro y se alojó, como los demás gobernadores, en el hotel Panamericano. El Salón de las Américas del complejo oficiará de besamanos presidencial. Allí se había reservado una suite para que la Presidente pasara la noche.
La hoja de ruta inicial pautaba que la Presidente viajara ayer. Por recomendación médica, la partida se postergó para esta madrugada: llegará, según lo programado, cerca de las 11 para participar del tedeum y más tarde, en el teatro La Baita, comandar el acto oficial.
La mandataria se mostró ayer por Casa Rosada desmejorada por la gripe: pasó por la Sala de Prensa y contó detalles de la gira por Angola, pero no permitió preguntas. Gambeteó consultas sobre el dólar y sobre la picardía de Guillermo Moreno con las medias «Clarín miente».
Escolta
Estará hoy escoltada por su vice, Amado Boudou, ministros y gobernadores, el anfitrión Alberto Weretilneck, el chubutense Martín Buzzi y, entre otros, el entrerriano Sergio Urribarri. En ese pelotón aparecerá Scioli, ametrallado por su confesión presidencial sobre 2015.
Será la segunda aparición en conjunto luego de aquella admisión. La anterior fue en San Fernando y no hubo, de parte de Cristina de Kirchner, ningún chispazo a pesar de que en los días previos un coro de voceros K focalizaron sus embestidas sobre el gobernador.
El clima, dicen en Balcarce 50 y en La Plata, cambió. Hernán Lorenzino, ministro de Economía K, y Alberto Pérez, el jefe de Gabinete sciolista, son los emisarios de la Presidente y del gobernador para destrabar la crisis que explotó con la reforma impositiva.
La llave es secuencial y, como en un engranaje, sin una de las piezas el mecanismo se trunca:
  • El martes que viene Scioli firmará el decreto -ya está redactado- para aplicar el revalúo inmobiliario tal como pidió Cristina: abrazado a la potestad que le delegó la Ley Impositiva 2012, hará regir los precios «óptimos» que modifican los valores fiscales de los campos, que automáticamente se activarán en la liquidación de Bienes Personales. Lo hará contra la voluntad de los chacareros, que amagan con una ráfaga de protestas (pág. 20).
  • El miércoles se tratará en Diputados un texto reformado, sin las cláusulas del revalúo -que estarán vigentes vía decreto- y con un esquema progresivo en la base imponible. Es la negociación que se inició la semana pasada con el FAP y que, para sorpresa de ese club opositor, abortó Horacio González, el presidente de la Cámara de Diputados, luego de un telefonazo desde la Casa Rosada. Retocada la norma, debe volver al Senado, por lo que tiene que subir de nuevo al ring Gabriel Mariotto, que ofició de lazarillo del ministro Lorenzino en sus múltiples excursiones por La Plata. Como sin ley el revalúo es abstracto, el FpV depende de encontrar el voto 47 para tratar el proyecto: le falta uno. 
  • Una vez que se encaminen esas dos piezas -la reforma impositiva vigente vía decreto y ley-, le toca el turno a Cristina de Kirchner para destrabar la asistencia financiera imprescindible para que la provincia pague los sueldos de junio y, en paralelo -se abona en julio-, el aguinaldo. Este diario lo adelantó la semana pasada: el pico crítico, la frontera incendiaria de Scioli, es el medio aguinaldo que demanda unos $ 3.000 millones. Sin giros desde Nación, el gobernador tenía tres opciones: saturar el mercado con Letras -tiene permiso por $ 3.000 millones- a un precio seguramente altísimo, desdoblar pagos o reeditar los patacones.
    Este mediodía, vía Bariloche, detrás de las referencias a YPF -el marco patrio derramará las analogías épicas con la expropiación- y de la inevitable mención a la rescisión del contrato del Sarmiento a TBA, quizá se adivinan indicios de un clima menos hostil.
  • Dejá tu comentario