22 de noviembre 2013 - 00:00

Cruceristas novatos

Cruceristas novatos
Documentos y embarque

Como se hace ante cualquier viaje internacional, hay que chequear con anticipación la vigencia de pasaportes, permisos de viajes de menores, cobertura médica, visados, registro de conducir y tarjetas de crédito. Hay que sumar la documentación que fue enviada por la empresa naviera y los comprobantes de reservas, pago, fichas de pasajeros, números de camarote, etc. Hay que considerar que el equipaje grande debe ser entregado en el embarque, así que es bueno identificarlo para retirarlo luego sin problemas. Conviene consultar la política de cada empresa. Los elementos prohibidos coinciden con los que se rechazan en el común de los aeropuertos. También chequear si hay opción de web check in. Al ingresar se recibe una tarjeta de identificación, que hay que cuidar mucho, ya que será el documento y la tarjeta de crédito durante todo el viaje.



Del camarote a la pileta

Al ingresar al camarote conviene chequear todas las opciones, muchas de las cuales estarán incluidas en el diario de a bordo. Será una forma de organizar los días. Un objeto muy útil en el camarote es un adaptador de enchufes universal para poder cargar los dispositivos electrónicos. Respecto de los teléfonos, salvo en zonas costeras, lo normal es que no haya señal. Internet Wi-Fi, en cambio, es un servicio que dan todas las compañías, cobrando por ello. La zona de piscinas y solariums es siempre una de las más concurridas, por lo que es recomendable tomar en cuenta los horarios en que más gente acude e ingresar un tiempo antes. Es bueno preguntar qué productos pueden ingresarse al barco luego de las paradas, ya que por ejemplo las bebidas alcohólicas y la mayoría de los alimentos no están permitidos y quedan en custodia hasta el final del viaje.



Con tiempo y bien informado

Es importante participar del simulacro de emergencia que siempre se realiza al iniciar el viaje, para tener en claro el camino de evacuación desde los camarotes, los espacios más concurridos. Es un sano consejo manejarse en contrahorario para evitar las muchedumbres en el restorán, el bar y los embarques y desembarques. Prever qué se podrá necesitar y llevar medicinas. Para evitar mareos, realizar paseos por cubierta o tomar infusiones con jengibre. Si bien las vacaciones en crucero suelen vivirse como una fiesta y está bien que así sea, conviene no apartarse de la dieta habitual de cada uno, evitando el exceso de alcohol, grasas y azúcar.

Es bueno ser previsor en las escalas y chequear bien el horario de salida, para poder organizar el tiempo que se estará en tierra y aprovecharlo al máximo sin contratiempos. Es importante chequear el horario local para no cometer errores. Siempre es bueno conocer la agenda de eventos y actividades para disfrutar al máximo. El amanecer y el anochecer en cubierta son momentos que hay que aprovechar en estos viajes.

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