7 de septiembre 2010 - 00:00

Crudeza

El animador Orlando Barone produjo el domingo por la noche, y por el canal oficial, el gesto de autocrítica más sonado de los últimos tiempos y que evoca las autocríticas públicas de los juicios del stalinismo. Al comentar unas declaraciones sobre el caso Papel Prensa publicadas hace varios años, se sintió forzado a admitir que pudo conocerlas, pero que no reaccionó como lo haría hoy. «Me doy cuenta de que he sido un p... y que no escuchaba esas cosas». El propio Barone dijo en su página web personal el año pasado acerca de ese duro calificativo que se propinó: «P... es sinónimo de b..., pero mantiene su signifi-cado descalificativo todavía intacto. Ser p... es cargar más peso que un b.... Se emplea para decir que tal tipo tiene las pelotas tan grandes que casi no lo dejan moverse y que se mueve torpemente. Que es un tonto, un otario o un lento» (6 de junio de 2009).

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