Una extravagante denuncia se presentará en los tribunales federales de Comodoro Py alegando posibles hechos de corrupción ligados al dinero que entrará en sucesión, tras el fallecimiento de Franco Macri, el padre del Presidente Mauricio Macri. Impulsada por un habitual denunciador serial y con escasas chances de prosperar (porque además pide el decomiso anticipado de bienes y dinero de la herencia), la cuestión retoma el panorama de causas judiciales abiertas y que involucraban o rozaban al patriarca del clan Macri. Parte de ese escenario se reconfigurará a partir de ahora con este desenlace, dado que la acción penal se extingue con la muerte de la persona, más allá de las implicancias que podrían desparramar las investigaciones en curso sobre otros integrantes de la familia presidencial, o sobre las mismas empresas.
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"Cuadernos": sólo prescribe acción penal contra F. Macri
En la causa de Bonadio ya se había decretado su imposibilidad de afrontar una indagatoria, pero ahora deberá ser desvinculado definitivamente.
La única imputación concreta contra Franco la hizo el juez federal Claudio Bonadio por un desprendimiento de la causa “cuadernos” ligado a los concesionarios viales. Y apuntalada por las declaraciones como arrepentido de Claudio Uberti. Luego de haber constatado a través de pericias médicas que su deteriorado estado de salud le impedía afrontar una indagatoria, fue suspendida sin fecha. Ahora deberá quedar por afuera de cualquier imputación que, por el momento, no incluyó el desfile de empresarios que declaran acusados de cartelización en la obra pública. Por las fechas involucradas, IECSA aparece relacionada con esas maniobras por testimonios y listados desde antes de que pasara a manos de Ángelo Calcaterra, recién en 2007. Concesiones viales (peajes) es apenas un subcapítulo secundario de “cuadernos”. De avanzar el caso sobre la constructora cabeza del grupo SOCMA, Macri senior jamás podrá ser involucrado más allá de que parte de la estrategia defensiva del clan quedó plasmada en la declaración de su hijo Gianfranco Macri cuando afirmó que no participó de maniobras ilegales en los peajes, pero evitó afirmar si su padre había tenido conocimiento del supuesto circuito de sobornos. Desde hace años, Gianfranco ocupa la cabecera del conglomerado empresario familiar, sobre todo luego del paulatino retiro de Franco hacia áreas específicas de los negocios con China. Por las fechas, también podría haber impactado en el patriarca la investigación por los sobornos de Odebrecht y el soterramiento del Sarmiento, cuyos inicios para obtener la licitación fueron revelados por el arrepentido Manuel Vázquez, sindicado como testaferro de Ricardo Jaime.
El episodio de “Panama Papers” graficó la tensión existente entre Mauricio y su padre. El Presidente debió iniciar en 2016 una demanda civil para lograr un deslinde de responsabilidad sobre la creación y movimiento de dinero de varias empresas offshore, constituidas en paraísos fiscales por el estudio Mossack&Fonseca. Finalmente, el expediente se desmembró y alejó el peligro hacia el mandatario, quedando resabios de una posible evasión fiscal en el fuero penal económico y una posible omisión de datos en sus declaraciones juradas, cuestiones infinitamente menores a la acusación inicial por lavado de dinero. También, Franco se había autoinculpado de ordenar pinchaduras telefónicas para espiar a su hija, a través de una agencia de seguridad que terminó surgiendo a la luz en la causa de la denominada “escuchas ilegales” que involucró a Mauricio hasta su sobreseimiento final. El incipiente inicio del caso por el traspaso de Parques Eólicos donde uno de los contadores de confianza del clan, Mariano Payaslián, constituyó sociedades anónimas para revender esos emprendimientos a mayor valor, tiene apenas impulso fiscal.


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