23 de junio 2014 - 00:00

Cuando la táctica pasa a ser un cartón de bingo y las críticas no se aceptan

A pesar del flojo rendimiento del seleccionado ante Irán, Alejandro Sabella seguramente mantendrá el mismo equipo.
A pesar del flojo rendimiento del seleccionado ante Irán, Alejandro Sabella seguramente mantendrá el mismo equipo.
El agónico triunfo ante Irán -y la clasificación a la siguiente ronda del Mundial- no sólo dejó más interrogantes en lo futbolísticos, sino pareciera que hizo el grupo se protegiera con escudos de acero para no ser herido por las críticas. Tal vez por eso algunos futbolistas y dirigentes comenzaron a buscar culpables hacia afuera.

Por más que esta Selección se haya armado en torno a Lionel Messi, no implica que el mejor jugador del mundo salga en conferencia de prensa a hablar sobre sus preferencias tácticas, dejando mal parado -aunque no haya sido su intención- al mismísimo técnico Alejandro Sabella.

Messi prefiere jugar 4-3-3 con Di María-Agüero e Higuaín. Sin embargo, Sabella desde que asumió como técnico del seleccionado sólo utilizó ese sistema en once partidos y en sólo seis oportunidades "los 4 magníficos" jugaron juntos desde el comienzo.

Con esta jerarquía de jugadores, el "paladar negro" de los argentinos sale a relucir más que nunca. No obstante, el entrenador argentino el sistema que más aplicó desde su debut ante Venezuela fue el 5-3-2, el mismo con el que comenzó jugando ante Bosnia y fue duramente cuestionado dentro y fuera del plantel y por la mayoría de los argentinos.

Se dijo que el nivel del seleccionado bosnio era limitado como para no salir a arriesgar y cuando en el segundo tiempo cambió por el 4-3-3 el partido se logró cerrar (ya se iba ganando con el 5-3-2). Sin embargo, el técnico tuvo que salir a explicar en conferencia de prensa y a dar un corte definitivo sobre el tema. Sabella no es un hombre obtuso, habla con los referentes y demostró que está abierto al cambio, si es necesario.

Sin embargo, ante Irán, el 4-3-3 no dio resultado. Se dijo que este sistema le daba a Messi mayor posibilidad de descargar la pelota a sus compañeros. Eso no sucedió, siempre se mostró estático y empecinado por avanzar por sobre una maraña de piernas iraníes que le terminaban cortando el pase.

Los "fantásticos" no funcionaron y ante Irán Argentina ganó por una genialidad del pie zurdo del mejor jugador del mundo.

Por eso quedó demostrado que cuando no hay funcionamiento, los sistemas tácticos se convierten en algo parecido a cartones de bingo.

Además, este plantel, en lo individual llegó con muchos jugadores que, o sufrieron lesiones, caso Palacio, o venían de recuperarse de lesiones, como Higuaín y Agüero. Además, el otro "as" de este plantel, Ángel Di María, arribó de una temporada agotadora, después de jugar y ganar la final de la Champions League ante el Atlético de Madrid, y pareciera que está jugando con dos marchas menos.

Sabella no es un técnico cerrado y seguramente, si no es contra Nigeria, en octavos volverá al sistema que más le gusta, buscando un equipo más sólido del medio hacia atrás. Tampoco es descabellado pensar que pueda hacer cambios en ofensiva, teniendo en cuenta el bajo nivel de Agüero y el desequilibrio y la agresividad que le aportaron al equipo tanto Palacio como Lavezzi. Eso, igualmente, estará por verse.

Otro punto poco agradable de esta Selección, además del juego exhibido en estos dos encuentros, es que se busca encontrar culpables afuera de las debilidades propias.

En conferencia de prensa, Di María dijo que el grupo toma los comentarios externos positivos e ignora todos los negativos. Hasta tuvo un cruce con un periodista cuando le preguntó las razones del bajo rendimiento. "Ése es tu pensamiento, no el nuestro". Di María dijo que la Selección no jugó mal y que buscó por todos los caminos el gol ante un rival que estaban todos atrás y apostó al contraataque. Obviamente la pregunta del colega le molestó, o directamente no le gustó.

Lo mismo ocurrió con Julio Grondona y Diego Maradona. Grondona interpretó que la victoria en el Mineirao de Belo Horizonte fue posible porque "se fue el mufa", en alusión al exjugador y técnico del seleccionado.

El presidente de AFA vociferó esa acusación frente a un grupo de periodistas argentinos en el anillo interno del estadio, antes de ingresar en el vestuario para felicitar al plantel por la victoria frente a Irán.

Maradona, que permanece en Brasil durante el Mundial para realizar el programa que se emite por la cadena Telesur y la TV Pública, presenció el partido en la cancha, pero se retiró antes que Messi señalara el agónico y decisivo golazo.

"Pobre estúpido, esto es mérito de 'Lío', no porque me haya ido antes", contestó el "10" frente a la estigmatización hecha por Grondona padre y refrendada por su hijo Humberto en Twitter.

En este carnaval de echarse culpas y tratar de protegerse con escudos para que no le penetren las balas (críticas), el más sensato es Javier Mascherano, quien reconoció: "Con esto no alcanza. Messi te hace ganar el partido con una jugada, pero en una competencia como el Mundial no te podés quedar con eso, sino que estás obligado a crecer".

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